domingo, 29 de marzo de 2009

¿Se puede evitar el cáncer? Consejos útiles para una vida feliz


Un importante por ciento de los casos de cáncer pudieran ser prevenidos, si a lo largo de la vida, tomáramos una serie de precauciones que se han comprobado reducen la posibilidad de padecer diferentes tipos de cáncer. En el presente trabajo presentamos algunas recomendaciones que deben convertirse en hechos de la vida cotidiana.

- Cambio en los hábitos nutricionales: Restricción calórica, dieta variada y que cumpla con las recomendaciones de contenido de vitaminas, minerales, proteínas, grasas e hidratos de carbono.

- Evitar la obesidad desde edades tempranas. En la infancia la obesidad produce un desarrollo precoz e incompleto de los órganos reproductores, antesala del cáncer de los órganos reproductores.

- Disminuir la grasa animal en la dieta. Las grasas de origen animal estimulan la producción de ácidos biliares que se mezclan con las heces y viajan al colon donde son convertidos en compuestos carcinogénicos por las bacterias de la flora intestinal.

- Regular la ingestión de proteínas de origen animal. Además de contribuir a elevar los niveles de colesterol, ellas están contaminadas con pesticidas, herbicidas, fármacos y sustancias tóxicas que se utilizan en la agricultura.

- Incrementar la ingestión de alimentos que contienen fitoestrógenos como la soja, leguminosas, frutos oleaginosos, y los cereales en general. Estos elementos son fuentes de isoflavonas que tienen gran poder antioxidante.

- Realizar ejercicio físico de forma sistemática. La actividad física recomendada consiste en caminar a paso ligero (6 km/h) tres veces por semana como mínimo, o realizar ejercicios aeróbicos al menos 20 minutos diarios. Los trajines domésticos o andar agitado de forma cotidiana no es una forma de realizar actividad física. Estas actividades crean cansancio y agotamiento y no sustituyen a la actividad física sistemática.

- Consumo elevado de frutas y verduras frescas de hojas verde y vegetales de colores verdes y rojos. Estos son ricos en sustancias antioxidantes como los carotenos. Sugerimos comer 2 ó 3 piezas de fruta y al menos una buena ensalada diariamente equivalente a una ingestión entre 400 y 800 gramos por día.

- Consumo de alimentos ricos en fibra como cereales y leguminosas por su contenido en carotenoides, vitaminas C y E. Sugerimos consumir entre 600 y 800 gramos diarios de leguminosas, cereales integrales y viandas.

- Limitar el consumo de carnes rojas y alimentos de origen animal especialmente los de alto contenido graso. Sugerimos consumir menos de 80 gramos diarios para que el aporte de calorías de este grupo alimenticio no supere el 10 % del total.

- Evitar asado de alimentos ricos en proteínas, en particular las carnes rojas pues tienden a la formación de derivados de piridinas y carbonilos, sustancias potencialmente cancerígenas.

- Evitar el consumo de bebidas alcohólicas y dejar de fumar totalmente. Si consume alcohol, se recomienda que se limite a dos copas o menos por día en los hombres, y a una copa o menos por día en la mujer. En el caso del vino por sus probados efectos protectores se recomienda que se limite a una o dos copas al día. El tabaquismo es uno de los principales factores de riesgo para el cáncer de pulmón en primer lugar pero además para otros tipos como el cérvico uterino, el de mama y otros.

- Evitar el consumo de alimentos ahumados, salados y cocinados directamente al fuego o humo. Los alimentos ahumados pueden contener hidrocarburos policíclicos aromáticos que pueden ser carcinogénicos. La cocción directa produce aminas aromáticas, sustancias que pueden ser también carcinogénicas. En la superficie de todas las carnes ahumadas se acumulan hidrocarburos como el benzopireno, un reconocido cancerígeno.

- Evitar la ingestión de alimentos demasiado calientes o fríos. Ellos pueden ser irritantes para las mucosas.
- Mantener hábitos regulares, en cantidad y horarios a lo largo del día y de la vida para las comidas.

- Ingerir suficiente líquido a lo largo de todo el día.

- Limitar el uso de la sal como condimento. Los hábitos saludables son la clave para prevenir el cáncer. Se considera que hasta dos tercios de todos los tipos de cáncer pueden ser prevenibles cumplir con estos consejos puede ayudarnos a ello. Seguir esas pautas: dieta equilibrada con abundante consumo de frutas y vegetales, con bajo consumo de carne roja y grasas de origen animal, evitando la sal y los alimentos curados o ahumados, eliminando el tabaquismo y bebiendo poco alcohol, es la clave para disminuir todos los tipos de cáncer en más de un 30%.

lunes, 23 de marzo de 2009

VACUNA CONTRA EL VIRUS DEL PAPILOMA HUMANO ¿TODO LO QUE SE DICE ES VERDAD?

PUBLICIDAD ENGAÑOSA DE LA VACUNA CONTRA EL CÁNCER


La vacuna contra el virus del papiloma humano protagoniza una polémica campaña publicitaria que, por disposición oficial, deberá interrumpir hoy la transnacional GlaxoSmithKline. Especialistas en cáncer cérvico-uterino y autoridades sanitarias la juzgan “chantajista”, “falta de ética” y “riesgosa por desinformar a la población”, en tanto que sus anuncios televisivos y en salas de cines violan el Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad, por exagerar las propiedades preventivas, ignorando también recomendaciones de la OMS.
Dicha vacuna “sólo tiene 70% de posibilidades de ser efectiva si se aplica antes de que la mujer comience su vida sexual activa; no es ético que se aconseje a mujeres de hasta 55 años”, advierte Nubia Muñoz, quien trabajó 30 años en la Agencia Internacional para Investigación en Cáncer y es una autoridad mundial en la materia.
Desde hace poco más de un mes, los laboratorios GlaxoSmithKline (GSK) desplegaron una campaña publicitaria para su vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH), que incluye la contratación de anuncios en espectaculares, televisivos y en salas cinematográficas. En el de televisión, por ejemplo, una mujer graba un videomensaje: “Hija, si ves esto es porque, seguramente, no sobreviví al cáncer cérvico-uterino… Para ti y para otras mujeres ya hay esperanza”. Al final, una voz en off añade que la vacuna pueden aplicársela mujeres de 10 a 55 años.
Según su información pública, para GSK “el objetivo de la campaña es informar y ofrecer a las mujeres mexicanas una nueva medida preventiva y complementaria contra una enfermedad que causa la muerte de un importante número de mujeres… La vacunación contra el VPH y el Papanicolaou son complementarios, tal como lo mencionamos en los medios que permiten el manejo de mayor información". Pero esto no se advierte de la misma forma en la cuestionada campaña publicitaria.
A su vez, Yolanda Cervantes, directora médica de Investigación, Desarrollo Clínico y Asuntos Médicos de GSK, dice que la efectividad de la vacuna está comprobada entre los 10 y 55 años de edad, aunque “siempre es mejor vacunar a las mujeres lo más temprano posible”. Añade que los estudios clínicos de dicho laboratorio demostraron que su eficacia del 100% se aplica tanto en niñas y adolescentes que no han iniciado su vida sexual, como en mujeres que han tenido exposición al virus.
Expertos consultados por la Unidad de Investigación de EL UNIVERSAL coinciden en que estos mensajes no dicen toda la verdad. “Las mujeres que se vacunan no quedan exentas de desarrollar cáncer cérvico-uterino”, precisa Alejandro García Carrancá, investigador del Instituto Nacional de Cancerología.
En el mismo sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció lineamientos para introducir la vacuna contra el VPH, incluyendo que las campañas mencionen que las mujeres, aun vacunadas, deben acudir a consultas periódicas de detección oportuna de dicho cáncer.
El exceso de confianza, factor de riesgo.
El cáncer cérvico-uterino es la segunda causa de muerte –después del de mama– entre las mujeres mexicanas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP). México es el tercer país latinoamericano con mayor número de nuevos casos al año (12 mil 516), además de ocupar el lugar 15 en la región por la tasa de mortalidad (14.1 por cada 100 mil mujeres) y el 16 en casos registrados (29.5 por cada 100 mil mujeres), según la Organización Panamericana de la Salud.
En un escenario así, una publicidad engañosa puede favorecer la propagación de la enfermedad. Olga Martínez, directora de Cáncer en la Mujer del Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva (Secretaría de Salud), considera que el riesgo es que las mujeres vacunadas se confíen y abandonen la práctica de la detección oportuna del cáncer a través del Papanicolaou, con lo cual podrían presentarse más casos de cáncer en etapas avanzadas.
Esta vacuna es una herramienta para la prevención, concuerdan los investigadores y autoridades sanitarias consultadas, siempre que sea aplicada a mujeres que no han iniciado su vida sexual. El anuncio no informa sobre las limitaciones de la vacuna.
El 30%, desprotegido.
Hasta ahora han sido identificados alrededor de 100 tipos (cepas) del VPH, de los cuales 40 afectan las áreas genitales femenina y masculina; asimismo, de éstas alrededor de 17 (incluidas las clasificadas con los números 16, 18, 31 y 33) son consideradas de alto riesgo, en tanto que se relacionan con el cáncer cérvico-uterino. “Sólo la cepa 16 es causante de 50% de todos los tumores, mientras que la 18 produce 20% de los casos de cáncer”, explica García Carrancá.
Hace tres años comenzó la comercialización de la primera generación de vacunas contra el VPH. Actualmente hay dos marcas en el mercado. En 2006 fue autorizada la desarrollada por Merck Sharp & Dohme (MSD), la cual protege contra las cepas 16, 18, 6 y 11. La segunda, de GSK, se autorizó en 2007 y ofrece protección contra las cepas 16 y 18. En suma, cualquiera de las dos protege sólo contra dos de las cepas de mayor riesgo —la 16 y la 18— que causan 70% de los casos de cáncer.
Si se vacunara a todas las mujeres que no han tenido relaciones, dice García Carrancá, “de todas formas 30% de ellas podría tener cáncer”, pues no quedan protegidas contra las otras cepas causantes de la enfermedad.
Mayor edad, menor efecto.
Los laboratorios GSK no son los únicos que recomiendan el uso de su vacuna en mujeres mayores de 40. Miguel Casta-Cruz, director médico de Infectología y Vacunas de MSD-México, asegura que su vacuna contra VPH es eficaz en mujeres de 9 a 45 años, pero que no surte efecto si la mujer ya estuvo infectada con las cepas 16 o 18.
Investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) formaron parte del equipo mundial de científicos que realizaron ensayos clínicos para evaluar la efectividad de la vacuna de MSD.
Eduardo Lazcano Ponce, director adjunto del Centro de Investigación en Salud Poblacional del INSP, explica que los estudios de efectividad de la vacuna se realizaron en mujeres de 9 a 15 años, así como en un grupo de 18 a 23 años, al que continúan monitoreando. La OMS establece que la edad más adecuada para aplicar la vacuna es entre 9 y 12 años. Mientras que en EU, el Comité Consultivo de Prácticas de Vacunación recomendó el uso de la vacuna sólo en mujeres de 11 a 26 años. En México, al avalar la venta de la vacuna, la Comisión Federal de Protección contra Riesgos Sanitarios —que autorizó también la campaña de GSK— recomendó su aplicación en mujeres que no han iniciado su vida sexual.
El “chantaje” implícito.
Los anuncios de la vacuna de GSK causaron irritación entre científicos dedicados al cáncer cérvico-uterino, porque “en un afán mercadotécnico no se puede utilizar como chantaje un mensaje que produce mucha ansiedad en las mujeres. No se dice que las muertes por cáncer se dan porque no hay detección a tiempo”, acusa Eduardo Lazcano Ponce, investigador que forma parte del grupo de expertos integrado por la Secretaría de Salud para diseñar la estrategia que México seguirá en la incorporación de la vacuna contra el VPH en el esquema de vacunación —una de las recomendaciones del grupo, por cierto, es aplicar la vacuna en niñas de 9 años.
Miembros del grupo de expertos solicitaron a las autoridades del sector salud retirar los anuncios por “irresponsables”, en tanto que el Centro Nacional sobre la Infancia y la Adolescencia pidió a la COFEPRIS se modificaran.
A partir de esas solicitudes, informa Gustavo Olaiz Fernández, comisionado de Autorización Sanitaria de COFEPRIS, se dio a los laboratorios un plazo —que se cumple hoy, 1 de marzo— para que el anuncio sea retirado, por “desinformar” a la población.
El funcionario dice también que los anuncios cuestionados no incluyen las medidas precautorias que había solicitado la dependencia: los laboratorios deben informar que “vacunarse no implica no hacerse el Papanicolaou, la medida más eficiente de prevención contra el cáncer que tenemos en este momento. El segundo punto es que la vacuna es principalmente para la población joven que no ha tenido contacto sexual”.
La COFEPRIS avaló el comercial, explica Olaiz Fernández, “de acuerdo con la información que nos enviaron (los laboratorios)”. La reacción contra esta campaña provocó que no autorizaran la “segunda parte”, donde continuaba la historia que se presenta en el mensaje.
Sin embargo, en las salas cinematográficas se exhibe una versión más extensa, incluyendo escenas donde la supuesta hija de la mujer que falleció de cáncer, acompañada de su tía, acude a vacunarse. Cuando se le informa a Olaiz Hernández sobre esta versión, responde: “Si es así, están violentando el proceso”, y dice que se estudiará si los laboratorios GSK serán sancionados por esos mensajes.El artículo 9 del Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Publicidad prohíbe “exagerar las características o propiedades de los productos”, y el 44 establece que “no se autorizará la publicidad de medicamentos cuando los presente como solución definitiva en el tratamiento preventivo, curativo o rehabilitatorio de una determinada enfermedad”. La violación de este último artículo amerita, según el propio reglamento, una multa de mil a 4 mil veces el salario mínimo.
El efecto de la publicidad.
Los oncólogos- colposcopistas ha comprobado que la publicidad ya comenzó a surtir efecto, pues a su consultorio han acudido mujeres que desean vacunarse contra el VPH suponiendo ”que con ello estarán protegidas”. Otros oncólogos consultados señalan que en los últimos meses cada vez más mujeres piden información. “Hasta ahora no hemos vacunado a ninguna niña, sólo a mujeres de 20 a 30 años”, dice Hugo Escárcega, de la Sociedad Médica del Hospital Inglés.