lunes, 20 de septiembre de 2010

Cambia la incidencia del cáncer de mama en México.






Las mujeres mexicanas padecen cáncer de mama una década antes que las féminas de Estados Unidos, es así que en el vecino país, el pico máximo de aparición de casos es a la edad de 55 años, mientras que en México es a los 45.

Esta situación se comenzó a visualizar en los últimos años, y hasta el momento no se ha podido detectar cuál es el factor más relevante para que suceda, aún cuando en Estados Unidos los hábitos de vida de la población son iguales o más perjudiciales que los que se tienen en nuestro país.
 
Sin embargo, un punto clave es la cultura de la revisión temprana, que en México aún es insuficiente, consideró el director de la Clínica de Mama del Antiguo Hospital Civil “Fray Antonio Alcalde”, Manuel Cortés Anguiano.
 
Se estima que hasta 75% de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama tienen atención directa; 45% son derechohabientes y 25% tienen acceso a la medicina privada, por lo que “no hay pretexto para no asistir al médico”.

Las norteamericanas acuden regularmente a realizarse estudios de las mamas y el cáncer puede detectarse en etapas más tempranas, lo que les da una mejor esperanza de vida.
 
En cambio, de 72% a 75% de las mujeres con cáncer de mama en México se diagnostican en estadíos tres y cuatro, cuando el tumor mide más de cinco centímetros y es palpable, lo que quiere decir que la enfermedad presenta un avance irreversible y las posibilidades de muerte se elevan.
 
Sólo entre 5% y 10% de los casos se detecta en etapa uno y dos: tumores de menos de dos y cinco centímetros, respectivamente.

Esto puede lograrse únicamente con la realización de una mastografía de manera regular, pues a pesar de que la autoexploración es muy útil, la detección de una lesión se hace a través de una imagen, como un ultrasonido, por ejemplo.

Pretenden cambiar la ley
 
Actualmente, la indicación médica para las mexicanas es que comiencen con la realización de mastografías periódicas a partir de los 50 años, sin embargo, la realidad es otra: el cáncer aparece cada vez en mujeres más jóvenes, incluso en la segunda y tercera etapas de vida, aunque con poca incidencia.

De acuerdo con el médico, lo que se busca es cambiar ante el Congreso de la Unión la iniciativa de ley existente, que consiste en que las mastografías inicien a los 50 años, para que sean a partir de los 40.

“Pretendemos que se dejen como estaban hasta el reporte de 2003, cuando estaban las mastografías a partir de los 40; estamos haciendo los sectores privados una iniciativa para tratar de modificar esto, porque el cáncer de mama lo estamos teniendo en mujeres más jóvenes, en la clínica tenemos mujeres de 32 y 28 años”.
 
Cortés Anguiano refiere que las mastografías deben realizarse a partir de los 40 años en una mujer que no presenta síntomas y no tiene factores de riesgo genéticos. Sin embargo, dependiendo del riesgo de cada paciente, la toma de un estudio de este tipo puede iniciar desde los 35.
 
En cambio, el ultrasonido puede tomarse desde edades tempranas las veces que lo requiera la paciente.
 
 
LOS RIESGOS NO MODIFICABLES
 
No tiene hijos.

Tuvo su primera menstruación antes de los 11 años.

 El primer hijo fue por arriba de los 30 años.

Antecedentes de cáncer de mama en la familia.
 
 
MODIFICABLES
 
Obesidad.
 
Tabaquismo.
 
 Alcoholismo.
 
 Sedentarismo.
 
Tener sus embarazos antes de los 30 años.
 
Dar lactancia a sus hijos.
 
Disminuir el "abuso" de hormonales en la terapia de reemplazo hormonal en la menopausia.
 
Mala alimentación.
 
PARA SABER
  
En México, cada dos horas muere una mujer por esta enfermedad, es decir, 12 mujeres por día.