jueves, 17 de agosto de 2017

El número de personas mayores que viven con cáncer se triplicará hacia el año 2040.






El director de MacmillanCancerSupport en Reino Unido advierte que hay una «bomba de tiempo» para la sociedad si el NHS y los sistemas de asistencia social no se preparan.
El número de personas mayores que viven con cáncer aumentará a más del triple hacia el año 2040, dicen expertos, quienes advierten acerca de una «bomba de tiempo» para la sociedad británica si el NHS y los sistemas de asistencia social no se preparan para ayudarlos con tiempo.

MacmillanCancerSupport señala que el número de personas mayores de 65 años en los que se haya establecido un diagnóstico de cáncer aumentará de 1,3 millones en 2010 hasta 4,1 millones en 2040.

Sus estimaciones −basadas en la investigación realizada por Kings College London, que la financió− significan que en un término de 30 años casi una cuarta parte de todas las personas mayores (23%) vivirán con cáncer. Por el momento, la cifra es de 13%.

El incremento más importante, según el estudio ―publicado en línea por British Journal of Cancer– corresponderá al cáncer pulmonar en las mujeres, el cual cabe esperar que aumente a más del doble, de 319 a 813 por 100.000 personas. Si bien el número de hombres que fuman ha disminuido notablemente desde la década de los 70, el número de mujeres que han dejado de fumar no ha sido el mismo.

El profesor HenrikMøller, uno de los autores del estudio en el King'sCollege London, dijo: «El propósito de esta investigación es hacer proyecciones a largo plazo sobre la prevalencia del cáncer en Reino Unido».

Dijo: «La investigación muestra que cabe esperar grandes incrementos en los grupos de mayor edad en los próximos decenios y, con esto, un incremento de la demanda de servicios de salud».

El cáncer una enfermedad que afecta sobre todo a personas de edad mayor. Más de 60% de los individuos que viven con cáncer tienen más de 65 años de edad y la mitad tiene más de 70 años. El número de pacientes mayores con cáncer está aumentando notablemente debido a que la población está viviendo más tiempo, pero también porque las tasas de cáncer están aumentando y los tratamientos están mejorando, de manera que un mayor número de enfermos está sobreviviendo más tiempo o se está aliviando del todo.

Sin embargo, pese a esto, Macmillan aduce que las personas mayores en quienes se establece el diagnóstico no siempre obtienen la mejor atención médica. Las decisiones sobre cuál tratamiento administrar a las personas muy a menudo están basadas en la edad, más que en la actitud, dijo la Organización.

Los pacientes mayores tienen menos probabilidades de someterse a operaciones radicales o radioterapia y algunos estudios señalan que su supervivencia es menos probable a causa de ello. Las personas mayores tienen más posibilidades de que se les dificulte restablecerse después de su tratamiento y más probabilidades de sentirse abandonadas por el servicio de salud que las personas más jóvenes.

Ciarán Devane, jefe ejecutivo de MacmillanCancerSupport, dijo: «La asistencia médica a los pacientes mayores con cáncer es una bomba de tiempo para la sociedad».
«Estas predicciones desoladoras deben servir de advertencia para el NHS y quienes proporcionan asistencia social en relación con los problemas que se avecinan si a los pacientes mayores con cáncer no se les ofrece el mejor tratamiento y apoyo».

«Tenemos el deber moral de brindar a las personas mejores posibilidades de luchar en contra del cáncer, sea cual sea su edad. Para que mejore la supervivencia en el cáncer, a las personas mayores se les debe administrar el tratamiento correcto en el nivel correcto de intensidad, junto con el apoyo práctico que les permita recibirlo».

Dijo: «Es necesario superar los obstáculos para que las personas mayores obtengan tratamiento. Si no lo hacemos ahora mismo, muchas personas mayores fallecerán innecesariamente por cáncer en el futuro».

Un vocero del departamento de salud dijo: «Son buenas noticias que las mejoras del tratamiento del cáncer signifiquen que más personas están sobreviviendo al cáncer».

«Sabemos que se puede hacer más para mejorar la atención al cáncer en las personas mayores, por lo cual estamos trabajando con MacmillanCancerSupport y Age UK en un programa de 1 millón de libras esterlinas para asegurarnos de que se valoren y se satisfagan en forma apropiada las necesidades de las personas mayores.

«A partir del 1 de octubre de 2012, será ilegal discriminar la asistencia médica y social basándose en la edad. Los adultos de todas las edades se han de beneficiar de un mejor acceso a los servicios y por primera vez las personas tendrán el derecho legal de pedir una reparación en los tribunales si son discriminadas injustificablemente a causa de su edad».


Un grupo de genes vincula a las células tumorales circulantes del cáncer de mama a las metástasis cerebrales














Un grupo de genes distingue a las células tumorales circulantes asociadas con la metástasis cerebral del cáncer de origen primario en mama, informan investigadores.[1]"La aplicación de las pruebas en las células tumorales circulantes puede servir clínicamente como un método de tamizaje para la detección de la enfermedad cerebral.
micrometastásica, posiblemente complementando a la resonancia magnética, en particular en casos en los cuales la resonancia magnética no muestra evidencia de metástasis cerebrales del cáncer de mama", señaló por correo electrónico a Reuters, el Dr. Dario Marchetti, del Houston Methodist Research Institute, en Houston, Estados Unidos.
Utilizando una metodología de 3 pasos, el equipo del Dr. Marchetti identificó una población distinta de células tumorales circulantes en pacientes con cáncer de mama, las cuales diferían de las células del grupo de mujeres sanas (control).
Las células tumorales circulantes en las mujeres con enfermedad avanzada difieren de las 31 muestras tomadas de mujeres con cáncer de mama primario, con 29.758 genes con regulación a la baja y 1.972 con regulación al alta, indicativas de una baja actividad transcripcional generalizada en las células tumorales circulantes, de acuerdo con el informe en versión electrónica del 4 de agosto en Nature Communications.
"Las pacientes con metástasis cerebrales del cáncer de mama tuvieron dos veces alta expresión de Ki67 en las células tumorales circulantes, mientras que las pacientes sin metástasis cerebrales del cáncer de mama tuvieron baja expresión de Ki67 en 60% de las células tumorales circulantes", expresó el Dr. Marchetti. "Nos parece sorprendente que la detección de un único marcador de las células tumorales circulantes, como el Ki67, pueda actuar como un predictor del potencial de metástasis cerebral del cáncer de mama de inicio".
Un análisis posterior identificó un grupo de 126 genes que distinguía a las pacientes con metástasis cerebrales del cáncer de mama, de aquellas sin metástasis.
Este grupo de genes se asoció con una regulación al alta de la actividad del receptor Notch, la activación de anotaciones funcionales celulares asociadas con las metástasis a distancia, y un aumento de citocinas proinflamatorias, redes inmunomoduladoras y factores de crecimiento mitógenos.
Además, el grupo de genes no compartía características con los 51 genes que distinguen a la enfermedad positiva o negativa a receptores de estrógenos.
"En el presente estudio no solo confirmamos que las células tumorales circulantes asociadas con las metástasis cerebrales del cáncer de mama tienen una mayor activación de la señalización Notch, en línea con los informes anteriores de nuestro laboratorio, sino también hemos ampliado nuestros hallazgos", señalan los investigadores. "Descubrimos nuevas vías inflamatorias e inmunomoduladoras que pueden desempeñar papeles relevantes en la evitación inmune impulsada por las células tumorales circulantes y la reactivación mitótica. La relevancia de estos mecanismos de señalización en términos del cáncer inactivo y el desarrollo de metástasis cerebrales debe ser confirmada por futuros estudios de validación".
"La extensión y/o aplicación de estos descubrimientos sobre las células tumorales circulantes puede fomentar el desarrollo de pruebas para las células tumorales circulantes aplicables a la clínica para: 1) detectar metástasis cerebrales del cáncer de mama en su etapa temprana; 2) formular terapias específicamente dirigidas a metástasis cerebrales del cáncer de mama; y 3) evaluar la eficacia de estas terapias en tiempo real y su evolución con el tiempo (vigilancia longitudinal)", señaló el Dr. Marchetti por correo electrónico.
El Dr. Adrian Wiegmans, del QIMR Berghofer Medical Research Institute, en Herston, Australia, quien recientemente revisó los métodos para identificar las poblaciones de las células tumorales circulantes, manifestó a Reuters: "Las células tumorales circulantes deben ser fuertes para sobrevivir la disociación de la masa tumoral principal, y el transporte en la circulación para llegar al sitio secundario, en este caso, el cerebro. Es interesante que exista un silenciamiento génico transcripcional en las células tumorales circulantes, con una regulación a la baja en 93,4% de los genes que cambiaron, apoyando la hipótesis de que la fortaleza de las células tumorales circulantes proviene de ser metabólicamente más latentes, y resistentes a la muerte celular por señalización".
"Asimismo, la fuerte evidencia que define un estado de reposo en las células tumorales circulantes tiene implicaciones terapéuticas dirigidas a estas, ya que la mayoría de las quimioterapias se basa en diferenciar entre la proliferación observada entre las células oncogénicas, y las células normales", indicó el Dr. Wiegmans.
"Es muy difícil tratar las metástasis", agregó el médico. "Las células tumorales circulantes representan la capacidad de plantar un tumor secundario, y de acuerdo a la base en que se establece la reactivación mitótica bajo las señales de un microambiente extraño, las metástasis básicamente resultan en un cáncer diferente".

sábado, 16 de abril de 2016

Quiste tirogloso.



Se muestra la realización de una cirugía de un tipo de tumor común en jóvenes, que realizando una intervención quirúrgica adecuada el paciente se recure ad integrum y sin ningún tipo de secuelas. El tumor es benigno.

Cáncer de tiroides avanzado.



Tratamiento del cáncer de tiroides avanzado.

viernes, 27 de marzo de 2015

Revelan el papel crucial de un supresor de tumores en el cáncer de mama



En los últimos años, entre los profesionales médicos se ha generado un gran interés en el desarrollo de nuevos tratamientos para combatir la metástasis del cáncer, que supone la mayor causa de muerte en los pacientes con esta enfermedad.
Sin embargo, aún no se han desarrollado terapias eficaces que permitan detener o prevenir este proceso de diseminación de las células tumorales desde el tumor primario, un paso crítico en la expansión a distintos órganos durante la metástasis.
Ahora, un nuevo estudio publicado en el European Journal of Cell Biology y liderado por José Javier Bravo-Cordero, investigador español que trabaja en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York (EE UU), revela cómo interviene la proteína profilina1 en la formación de estructuras determinantes para la invasión tumoral.

“Para lograr este nivel de eficacia las células tumorales forman una estructura subcelular denominada invadopodio (del latín invado, invadir, y podio, pie; pie invasivo) y la utilizan para diseminarse hacia otras partes del organismo”, explica Bravo-Cordero.
Usando técnicas de microscopia de alta resolución, los autores han podido estudiar la dinámica de los invadopodios en células tumorales que carecen de profilina1, y describir su papel y la ruta que regula.
Así, tumores de pacientes con cáncer de mama muestran niveles reducidos de la proteína profilina1, que se relacionan con un aumento de la capacidad de los tumores de mama humanos para metastatizar otros órganos.
“Sorprendentemente, las células que carecen de profilina1 muestran una extrema actividad invasiva mediada por invadopodios, comparadas con células control. Es como si hubiésemos quitado el freno y hubiésemos perdido el control del vehículo”, señala en científico español.
Es más, según añade Bravo-Cordero, “en ausencia de profilina1 los invadopodios tienen una mayor agresividad a la hora de degradar la matriz extracelular y son estructuras altamente invasivas, lo que explica el alto potencial metastático de estas células”.
Una estructura crucial
El trabajo, realizado en colaboración con investigadores de la Universidad de Pittsburg (Pensilvania, EE UU), manifiesta la importancia de la estructura interna de los invadopodios y del citoesqueleto de actina –básicamente, el andamio de las células eucarióticas– en su función, y de cómo profilina1 ejerce una función crucial en su regulación.

“Si destruimos el andamio, las estructuras no se forman; de la misma manera que si somos muy eficientes en el montaje de estos andamios podemos formar estructuras que tengan más capacidad invasiva. Estas son las variables con las que tenemos que jugar para impedir la invasión tumoral, y la profilina1 regula este balance”, apunta el experto.
Los autores han descrito la ruta molecular que permite que los invadopodios sean más agresivos en células que carecen de profilina1. Esta ruta desempeña un papel en su maduración para que estos sean eficientes.
“Es un problema con la maduración. En ausencia de esta proteína los invadopodios maduran más rápido, se vuelven más eficientes en su función, degradan la matriz más rápidamente al haberle quitado el freno de profilina1 y, por lo tanto, estas células tienen una mayor capacidad de invasión”, aclara Alejandra Valenzuela-Iglesias, científica en la Universidad de Sonora (México) y primera autora del estudio.
Los investigadores subrayan que en la actualidad “se está desvelando a nivel subcelular cómo funciona toda la maquinaria invasiva e identificando cuáles son las ‘tuercas’ que debemos ajustar para prevenir la diseminación de células tumorales. Esto puede ser de gran ayuda para desarrollar nuevas terapias que ayuden a frenar el proceso de metástasis”, concluyen.

Cáncer de ovario: quimioterapia y mejores técnicas quirúrgicas


El cáncer de ovario epitelial es la principal causa de muerte por cáncer ginecológico en Estados Unidos y es la quinta causa más frecuente de mortalidad por cáncer en las mujeres de este país. Se estima que en el 2015 se establecerá más de 21.000 nuevos diagnósticos y ocurrirán más de 14.000 fallecimientos por esta neoplasia en Estados Unidos; menos de 40% de las mujeres con cáncer de ovario se curan.
La National Comprehensive Cancer Network® (NCCN®) ha publicado la vigésima edición anual de las Directrices de Ejercicio Clínico en Oncología de la NCCN (NCCN Guidelines®) para el cáncer de ovario, una de las originales directrices de NCCN publicadas en noviembre de 1996.
«Ha habido una serie de avances en el tratamiento del cáncer de ovario desde que se publicaron las primeras directrices de la NCCN en 1996», dijo el Dr. Robert J. Morgan FACP, Profesor de Oncología Médica, Departamento de Oncología Médica e Investigación de Terapéutica, City of Hope, y presidente del Panel de las Directrices de NCCN para el cáncer de ovario.
«Un avance importante es la recomendación de la quimioterapia intraperitoneal en determinados grupos de pacientes. Ahora se añadió a las directrices una designación de categoría 1 para esta recomendación de tratamiento cuando se publicó evidencia sólida que demostraba que este enfoque terapéutico tiene una mejora importante en la mediana de sobrevida de las mujeres».
El Dr. Morgan, quien ha fungido como Presidente del Panel para Cáncer de Ovario de las directrices de NCCN durante 20 años, señaló que los principios quirúrgicos para el cáncer de ovario se han modificado desde que se publicaron las primeras directrices de la NCCN. En la versión original, explicó, hubo un notable desacuerdo con respecto al papel que desempeña la estadificación quirúrgica completa en el cáncer en etapa no avanzada con una recomendación de categoría 3.
«Desde entonces, se ha vuelto más claro el papel que desempeña el tratamiento quirúrgico y ahora se recomienda la estadificación quirúrgica completa o la reducción de la masa tumoral prácticamente para todas las pacientes con sospecha de alguna lesión tumoral residual».
Una tercera repercusión importante en las recomendaciones de tratamiento para el cáncer de ovario desde 1996 es que se añadió bevacizumab y esquemas que contienen bevacizumab a las directrices de la NCCN.
Dado que la mejora en la sobrevida sin avance de la enfermedad más que la sobrevida global puede ser un resultado del tratamiento aceptable, explicó el Dr. Morgan, se enumeran los esquemas que contienen bevacizumab; sin embargo, estos esquemas pueden tener diferentes recomendaciones de categoría 2A, 2B o 3 en virtud de la fuerza comprobatoria de la evidencia publicada que muestra una mejora dependiendo de cuándo se utilizan los esquemas durante el curso del tratamiento.
«La NCCN está orgullosa de haber participado en el avance del tratamiento de las mujeres con cáncer de ovario desde que se publicaron las primeras directrices de la NCCN en 1996», dijo el Dr. Robert W. Carlson, director ejecutivo de la NCCN. «Aplaudimos la labor del Dr. Morgan y del panel durante tres décadas de servicio y dedicación a mejorar los resultados para las mujeres con esta enfermedad letal».
Además de las Directrices de la NCCN para el Cáncer de Ovario, la NCCN también ofrece los siguientes recursos a médicos y pacientes: Directrices de la NCCN para la Valoración de Alto Riesgo Genético/Familiar: Mama y Ovario, y Directrices de la NCCN para Pacientes®; Cáncer de Ovario.
En la actualidad, la NCCN prepara y mantiene 60 directrices de la NCCN que abarcan 97% de los tumores malignos que afectan a las personas en Estados Unidos. Las directrices de la NCCN son creadas y actualizadas a través de un proceso basado en evidencia en el cual paneles de expertos integran datos clínicos y científicos exhaustivos con el criterio de miembros interdisciplinarios del panel y otros expertos provenientes de las instituciones integrantes de las NCCN.

miércoles, 25 de marzo de 2015

La FDA autoriza el primer adhesivo de tejido para uso interno



La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos aprobó TissuGlu, el primer adhesivo de tejido aprobado para uso interno.

TissuGlu es un adhesivo a base de uretano que los cirujanos pueden utilizar para conectar los colgajos de tejidos que crean durante la intervención quirúrgica para eliminar el exceso de tejido adiposo y piel o para restablecer los músculos abdominales debilitados o separados (abdominoplastia). La conexión de los colgajos de tejido con un adhesivo interno puede reducir o eliminar la necesidad de drenaje de líquido quirúrgico postoperatorio entre los colgajos de tejido de la abdominoplastia.

Las gotas de TissuGlu líquido se aplican utilizando un aplicador manual. Después de aplicar las gotas, se coloca el colgajo de abdominoplastia en su lugar. El agua en el tejido del paciente comienza una reacción química que une los colgajos. El cirujano procede luego con el cierre normal de la piel utilizando puntos de sutura.


«La aprobación del primer adhesivo sintético para uso interno por la FDA ayudará a algunos pacientes con abdominoplastia a recuperar su rutina habitual después de la operación con más rapidez que cuando se les inserta drenes quirúrgicos», dijo el Dr. William Maisel, MPH, director delegado de ciencias en el Centro para Dispositivos y Salud Radiológica de la FDA.

El análisis de TissuGlu por la FDA incluyó datos de un estudio clínico de 130 participantes que se sometieron a una abdominoplastia electiva. En la mitad de los participantes se utilizaron drenes quirúrgicos en tanto que en la otra mitad se empleó TissuGlu y ningún dren. Los resultados del estudio demostraron que 73% de los participantes que recibieron TissuGlu no necesitaron intervenciones postoperatorias para drenar líquido que se había acumulado entre los colgajos de tejido de la abdominoplastia.

De 27% de los pacientes que no necesitaron tratamientos invasivos, en 21% se efectuó únicamente aspiraciones con aguja. En 6% de los pacientes del grupo en que se aplicó TissuGlu se efectuaron aspiraciones con aguja y se aplicaron drenes por la formación persistente de seroma.

Los participantes en los que se aplicó TissuGlu sin drenes quirúrgicos en general pudieron reanudar la mayor parte de sus actividades cotidianas como el bañarse, subir escaleras y volver a sus rutinas habituales más pronto que aquellos en los que se colocaron drenes quirúrgicos. No hubo ninguna diferencia entre los dos grupos en cuanto a los grados comunicados de dolor o molestia a consecuencia del procedimiento quirúrgico.

TissuGlu es fabricado por COHERA Medical, Inc., ubicado en Pittsburgh, Pennsylvania.

La FDA, un organismo del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, protege la salud del público al garantizar la tolerancia, la eficacia y la inocuidad de fármacos humanos y veterinarios, vacunas y otros productos biológicos para uso humano, así como dispositivos médicos. El organismo también se encarga de vigilar en este país la protección y seguridad de suministro de alimento, cosméticos, suplementos alimentarios, productos que emanan radiación electrónica, al igual que de la regulación de productos derivados del tabaco.

Fuente: Food and Drug Administration