viernes, 12 de febrero de 2010

La alimentación y el cáncer de colon



Se calcula que la alimentación influye en la génesis de un tercio de los cánceres. Muchos de ellos podrían, en parte, prevenirse.

Si bien no se conocen las causas de aparición de esta enfermedad, se ha comprobado la notable influencia que tiene la mala alimentación en la predisposición a la misma. Uno de cada veinte adultos desarrollan cáncer de colon, tanto hombres como mujeres y el riesgo se incrementa con la edad. Sin embargo, es posible ayudar a prevenir su aparición, con una adecuada comida diaria.

Qué es el cáncer de colon

El cáncer de colon es una alteración en el crecimiento del tejido normal del órgano, que a veces se desarrolla a partir de pólipos que crecen en el interior de las paredes del colon o del recto. Nadie sabe qué lo causa, ni por qué en algunas personas se desarrolla y en otras no, aunque los factores genéticos cumplen un rol importante. Algunos pólipos pueden llegar a alcanzar un gran tamaño antes de desarrollar el cáncer; esta transformación a maligna es un proceso lento, que puede tardar de cinco a diez años en manifestarse.

Comienza generalmente penetrando la pared del colon, y luego se expande a otros órganos, más frecuentemente a los ganglios linfáticos e hígado. Pero si se detecta y se remueve tempranamente el pólipo, antes que se transforme en cáncer el rango de curación aumenta radicalmente. De este modo puede ser prevenido.

Las personas con mayor riesgo de cáncer de colon son las que han tenido pólipos en el recto, cáncer de colon, los que tienen colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn, los que poseen antecedentes de cáncer de mama o útero, y los que han tenido algún familiar con cáncer de colon o con pólipos cancerígenos.

Cómo influye la alimentación en la aparición del cáncer colorectal

Se cree que el consumo de una dieta rica en grasas y carnes; asociado a un bajo consumo de hortalizas y frutas y una vida sedentaria, tendría una mayor influencia en el riesgo de padecer cáncer de colon. Los vegetales con alto contenido en B carotenos han sido asociados con un riesgo reducido de cáncer.

También juegan un papel importante en el origen de la enfermedad el sobrepeso, los bajos niveles de actividad física, la edad (a medida que aumenta hay mayores riesgos), la aparición de pólipos (pequeños tumores que sobresalen de una mucosa superficial), el cáncer colorrectal hereditario y los antecedentes personales de enfermedades inflamatorias intestinales.

El hecho que la mayoría de los cánceres de colon se atribuyan a factores ambientales, significa que es una enfermedad previsible. La dieta, es el factor más importante.

El exceso de grasas y de carnes rojas es el que más influye en la predisposición al cáncer.

Ahora, ¿cómo prevenir esta enfermedad desde la alimentación?. Es recomendable consumir fibras, calcio y vitamina D, que disminuyen el riesgo de aparición de cáncer de colon, como también aumentar la ingesta de vegetales y frutas, que contribuyen en esta reducción.

Paralelamente, habrá que disminuir el consumo de grasas, sodio, azúcares refinados y alcohol. Además, se deberá cuidar los modos de preparación de los alimentos, evitando los productos de tostación. Finalmente, es recomendable ser prudentes con el consumo de envasados, conservados y ahumados y, sobre todas las cosas, mantener un peso ideal.

A pesar de los intensos esfuerzos de investigación que se realizan en el mundo, las causas del origen de cáncer aún permanecen como un enigma.

Investigaciones y experimentos están haciendo su impacto en puntos tales como la dieta y la nutrición como factores de riesgo y explicando la forma en que estos puedan disminuirse.

Estas observaciones son de gran interés para desarrollar recomendaciones dietéticas para la prevención general del cáncer. Teniendo en cuenta que lo que comemos durante nuestra vida, influye de manera importante sobre la posibilidad de desarrollar ciertas variedades de esta enfermedad.

El sol, ¿Un peligro para la salud?





El Melanoma

¿Qué es el melanoma?
El melanoma es una enfermedad de la piel en la cual se encuentran células cancerosas en los melanocitos, las células que producen el color o pigmento de la piel, llamado melanina. El melanoma suele afectar a adultos, pero ocasionalmente también afecta a niños y adolescentes. También recibe el nombre de melanoma cutáneo o melanoma maligno. El melanoma es la forma menos común, pero más virulenta, del cáncer de la piel.

El melanoma es un tipo de cáncer más grave que los cánceres de células basales o escamosas, que son más frecuentes. Si bien el melanoma tiene un menor grado de incidencia que otros tipos de cáncer de piel, presenta el mayor índice de mortalidad y es responsable del 75 por ciento de las muertes por cáncer de piel.

¿A quiénes afecta más a menudo el melanoma?
El melanoma afecta más a menudo a los hombres y mujeres de piel clara, pero puede afectar a personas con todo tipo de piel. En raras ocasiones también puede aparecer en partes del cuerpo que no están recubiertas de piel, como los ojos, la boca, la vagina, el intestino grueso y otros órganos internos.

¿Qué es un factor de riesgo?
Un factor de riesgo es cualquier cosa que pueda aumentar las probabilidades de una persona de desarrollar una enfermedad. Puede ser una actividad como fumar, la dieta, su historia familiar o muchas otras cosas. Distintas enfermedades, incluyendo los cánceres, tienen factores de riesgo diferentes.

Aun cuando estos factores pueden aumentar los riesgos de una persona, éstos no necesariamente causan la enfermedad. Algunas personas con uno o más factores de riesgo nunca contraen la enfermedad, mientras otras la desarrollan sin tener factores de riesgo conocidos.

Pero el saber sus factores de riesgo de cualquier enfermedad puede ayudar a guiarle en las acciones apropiadas, incluyendo el cambio de comportamiento y el ser monitoreado clínicamente para la enfermedad.

¿Cuáles son los factores de riesgo del melanoma?
Las personas que presentan las siguientes características pueden tener un mayor riesgo de formar melanomas:

•Cabello rubio o rojo.

•Ojos azules.

•Tez clara.

•Historia de melanoma en la familia.

•Un lunar que se modifica o se ha modificado.

•Muchos lunares comunes (más de 50).

•Muchas pecas.

•Un desorden inmunosupresor.

•Nevos (lunares) displásicos.

•Exposición al sol.

El tiempo de exposición al sol sin protección afecta directamente al riesgo de cáncer de la piel.

•Incapacidad de broncearse.

El hecho de tener piel de color café oscuro o negro no constituye ninguna garantía contra el melanoma. Los afroamericanos pueden desarrollar este tipo de cáncer, en especial, en la palma de las manos, la planta de los pies, debajo de las uñas o en la boca.

¿Cuáles son los síntomas del melanoma?
A continuación, se enumeran los síntomas más frecuentes del melanoma. Sin embargo, cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente. Los síntomas pueden incluir los siguientes:

•Cambio de tamaño, forma o color de un lunar.

•Lunares que sangran o que rezuman otro líquido.

•Lunares que pican, se notan duros, grumosos, hinchados o más sensibles que el resto de la piel al palparlos.

Debido a que la mayoría de las células del melanoma maligno siguen produciendo melanina, los melanomas suelen ser de color negro o café. El melanoma puede manifestarse también como un lunar nuevo. En los hombres, el melanoma suele aparecer en la zona comprendida entre los hombros y las caderas, en el cuello o en la cabeza. En las mujeres, se manifiesta con mayor frecuencia en los brazos y piernas. Sin embargo, el melanoma se puede diseminar con rapidez a otras partes del cuerpo a través del sistema linfático o de la sangre. Al igual que la mayoría de los cánceres, el tratamiento es más eficaz cuando se diagnostica temprano.

Los síntomas del melanoma pueden parecerse a los de otras condiciones o problemas médicos. Siempre consulte a su médico para el diagnóstico.

Diferencias entre un lunar benigno y un melanoma:
Para prevenir el melanoma, es importante examinar la piel de forma regular y familiarizarse con los lunares y otras condiciones de la piel para poder identificar mejor los cambios. Según estudios recientes, ciertos lunares tienen más riesgo de convertirse en melanomas malignos. Existe un mayor riesgo de que los lunares presentes al nacer y los lunares atípicos se vuelvan malignos. Reconocer los cambios en los lunares siguiendo esta tabla ABCD es crucial en la detección del melanoma maligno en sus etapas tempranas. Las señales de advertencia son:

Lunar Normal / El Melanoma Señal Característica

Asimetría una mitad del lunar no coincide con la otra

Borden el borde (contorno) del lunar es desigual o irregular

Color el color del lunar no es uniforme

Diámetro el diámetro del lunar es mayor que un borrador de lápiz

Los melanomas varían ampliamente de apariencia. Algunos melanomas pueden mostrar todas las características ABCD, mientras que otros únicamente muestran cambios en una o dos características. Siempre consulte a su médico oncólogo para el diagnóstico.

jueves, 4 de febrero de 2010

Día Mundial contra el Cáncer



Uno de cada cinco hombres hispanos y una entre seis mujeres fallecerán de cáncer, según estimaciones de la Asociación Americana de Cáncer. Entre los hombres, el cáncer de próstata es el más frecuente, mientras que el cáncer de seno es el más común entre las mujeres, convirtiéndose el cáncer en la segunda causa de muerte entre la comunidad hispánica.

Si bien no es posible encontrar el motivo que lo causa en cada paciente, hay factores que aumentan el riesgo a contraer esta enfermedad: tabaco, dieta deficiente, sedentarismo, sobrepeso, exposición solar prolongada, algunos virus y bacterias, algunas hormonas, antecedentes de cáncer en la familia, alcohol, exposición a ciertos tipos de radiación y a determinadas sustancias químicas.

De todos los tipos de cáncer, los que más afectan a los hispanos son el cáncer de seno, de próstata, colorrectal y de pulmón, explica la Sociedad Americana del Cáncer.

Mejor prevenir que curar
El cáncer no emite señales hasta un tiempo después de contraerlo. Por eso, aunque no se observe ningún síntoma, es importante realizar los controles periódicos para la detección temprana. De esta manera, las posibilidades de vencerlo aumentan. Así y todo, no existen controles para detectar todos los tipos de cáncer. Los controles que se realizan son los siguientes:

• Para detectar cáncer de seno: mastografía a los 40 años, examen clínico en consultorio y autoexamen de mamas periódicamente para palpar si apareció algún bulto o forma extraña, a partir de los 20 años.

• Para detectar cáncer de próstata: prueba de PSA en sangre y examen digital cada año, a partir de los 45, a los hombres; si existe historial familiar, a los 40.

• Para detectar cáncer de cuello de útero: Colposcopia o Papanicolaou, una prueba que consiste en un raspado por parte del médico de una muestra de células del cuello uterino, a partir de los 21 años o después del inicio de vida sexual.

• Para detectar cáncer del recto y colon: examen en consultorio, colonoscopía, radiografía, sigmoidoscopía, examen de sangre oculta o enema con contraste, a partir de los 40 años o antes, si hay antecedentes en la familia.

• Para detectar cáncer de piel: examen de rutina en consultorio para observar si hay cambios en lunares, pecas y otras marcas en la piel. Si se lo detecta en sus primeras etapas, se puede extraer el cáncer por completo. Por eso es muy importante realizar la consulta si aparecen lunares o si se modificaron los ya existentes o hubo sangrado.

A pesar de los progresos de la ciencia, todavía no existe un examen para detectar el cáncer de pulmón, que es la segunda causa de muerte por cáncer entre las mujeres hispanas. Si aparecen algunas de las siguientes señales, es importante consultar con el médico: tos persistente que empeora con el tiempo, dolor constante en el pecho, tos con sangre, dificultad para respirar, respiración sibilante o ronquera, infecciones repetidas en el pulmón, hinchazón en el cuello y la cara, falta de apetito o pérdida de peso, y fatiga.

El 85% de los enfermos de cáncer de pulmón se enfermaron debido al tabaco, por lo que nada mejor para prevenir el cáncer que no fumar o dejar de hacerlo, en el caso de los fumadores.

Para más información: www.cancer.org