viernes, 27 de marzo de 2015

Revelan el papel crucial de un supresor de tumores en el cáncer de mama



En los últimos años, entre los profesionales médicos se ha generado un gran interés en el desarrollo de nuevos tratamientos para combatir la metástasis del cáncer, que supone la mayor causa de muerte en los pacientes con esta enfermedad.
Sin embargo, aún no se han desarrollado terapias eficaces que permitan detener o prevenir este proceso de diseminación de las células tumorales desde el tumor primario, un paso crítico en la expansión a distintos órganos durante la metástasis.
Ahora, un nuevo estudio publicado en el European Journal of Cell Biology y liderado por José Javier Bravo-Cordero, investigador español que trabaja en el Albert Einstein College of Medicine de Nueva York (EE UU), revela cómo interviene la proteína profilina1 en la formación de estructuras determinantes para la invasión tumoral.

“Para lograr este nivel de eficacia las células tumorales forman una estructura subcelular denominada invadopodio (del latín invado, invadir, y podio, pie; pie invasivo) y la utilizan para diseminarse hacia otras partes del organismo”, explica Bravo-Cordero.
Usando técnicas de microscopia de alta resolución, los autores han podido estudiar la dinámica de los invadopodios en células tumorales que carecen de profilina1, y describir su papel y la ruta que regula.
Así, tumores de pacientes con cáncer de mama muestran niveles reducidos de la proteína profilina1, que se relacionan con un aumento de la capacidad de los tumores de mama humanos para metastatizar otros órganos.
“Sorprendentemente, las células que carecen de profilina1 muestran una extrema actividad invasiva mediada por invadopodios, comparadas con células control. Es como si hubiésemos quitado el freno y hubiésemos perdido el control del vehículo”, señala en científico español.
Es más, según añade Bravo-Cordero, “en ausencia de profilina1 los invadopodios tienen una mayor agresividad a la hora de degradar la matriz extracelular y son estructuras altamente invasivas, lo que explica el alto potencial metastático de estas células”.
Una estructura crucial
El trabajo, realizado en colaboración con investigadores de la Universidad de Pittsburg (Pensilvania, EE UU), manifiesta la importancia de la estructura interna de los invadopodios y del citoesqueleto de actina –básicamente, el andamio de las células eucarióticas– en su función, y de cómo profilina1 ejerce una función crucial en su regulación.

“Si destruimos el andamio, las estructuras no se forman; de la misma manera que si somos muy eficientes en el montaje de estos andamios podemos formar estructuras que tengan más capacidad invasiva. Estas son las variables con las que tenemos que jugar para impedir la invasión tumoral, y la profilina1 regula este balance”, apunta el experto.
Los autores han descrito la ruta molecular que permite que los invadopodios sean más agresivos en células que carecen de profilina1. Esta ruta desempeña un papel en su maduración para que estos sean eficientes.
“Es un problema con la maduración. En ausencia de esta proteína los invadopodios maduran más rápido, se vuelven más eficientes en su función, degradan la matriz más rápidamente al haberle quitado el freno de profilina1 y, por lo tanto, estas células tienen una mayor capacidad de invasión”, aclara Alejandra Valenzuela-Iglesias, científica en la Universidad de Sonora (México) y primera autora del estudio.
Los investigadores subrayan que en la actualidad “se está desvelando a nivel subcelular cómo funciona toda la maquinaria invasiva e identificando cuáles son las ‘tuercas’ que debemos ajustar para prevenir la diseminación de células tumorales. Esto puede ser de gran ayuda para desarrollar nuevas terapias que ayuden a frenar el proceso de metástasis”, concluyen.

Cáncer de ovario: quimioterapia y mejores técnicas quirúrgicas


El cáncer de ovario epitelial es la principal causa de muerte por cáncer ginecológico en Estados Unidos y es la quinta causa más frecuente de mortalidad por cáncer en las mujeres de este país. Se estima que en el 2015 se establecerá más de 21.000 nuevos diagnósticos y ocurrirán más de 14.000 fallecimientos por esta neoplasia en Estados Unidos; menos de 40% de las mujeres con cáncer de ovario se curan.
La National Comprehensive Cancer Network® (NCCN®) ha publicado la vigésima edición anual de las Directrices de Ejercicio Clínico en Oncología de la NCCN (NCCN Guidelines®) para el cáncer de ovario, una de las originales directrices de NCCN publicadas en noviembre de 1996.
«Ha habido una serie de avances en el tratamiento del cáncer de ovario desde que se publicaron las primeras directrices de la NCCN en 1996», dijo el Dr. Robert J. Morgan FACP, Profesor de Oncología Médica, Departamento de Oncología Médica e Investigación de Terapéutica, City of Hope, y presidente del Panel de las Directrices de NCCN para el cáncer de ovario.
«Un avance importante es la recomendación de la quimioterapia intraperitoneal en determinados grupos de pacientes. Ahora se añadió a las directrices una designación de categoría 1 para esta recomendación de tratamiento cuando se publicó evidencia sólida que demostraba que este enfoque terapéutico tiene una mejora importante en la mediana de sobrevida de las mujeres».
El Dr. Morgan, quien ha fungido como Presidente del Panel para Cáncer de Ovario de las directrices de NCCN durante 20 años, señaló que los principios quirúrgicos para el cáncer de ovario se han modificado desde que se publicaron las primeras directrices de la NCCN. En la versión original, explicó, hubo un notable desacuerdo con respecto al papel que desempeña la estadificación quirúrgica completa en el cáncer en etapa no avanzada con una recomendación de categoría 3.
«Desde entonces, se ha vuelto más claro el papel que desempeña el tratamiento quirúrgico y ahora se recomienda la estadificación quirúrgica completa o la reducción de la masa tumoral prácticamente para todas las pacientes con sospecha de alguna lesión tumoral residual».
Una tercera repercusión importante en las recomendaciones de tratamiento para el cáncer de ovario desde 1996 es que se añadió bevacizumab y esquemas que contienen bevacizumab a las directrices de la NCCN.
Dado que la mejora en la sobrevida sin avance de la enfermedad más que la sobrevida global puede ser un resultado del tratamiento aceptable, explicó el Dr. Morgan, se enumeran los esquemas que contienen bevacizumab; sin embargo, estos esquemas pueden tener diferentes recomendaciones de categoría 2A, 2B o 3 en virtud de la fuerza comprobatoria de la evidencia publicada que muestra una mejora dependiendo de cuándo se utilizan los esquemas durante el curso del tratamiento.
«La NCCN está orgullosa de haber participado en el avance del tratamiento de las mujeres con cáncer de ovario desde que se publicaron las primeras directrices de la NCCN en 1996», dijo el Dr. Robert W. Carlson, director ejecutivo de la NCCN. «Aplaudimos la labor del Dr. Morgan y del panel durante tres décadas de servicio y dedicación a mejorar los resultados para las mujeres con esta enfermedad letal».
Además de las Directrices de la NCCN para el Cáncer de Ovario, la NCCN también ofrece los siguientes recursos a médicos y pacientes: Directrices de la NCCN para la Valoración de Alto Riesgo Genético/Familiar: Mama y Ovario, y Directrices de la NCCN para Pacientes®; Cáncer de Ovario.
En la actualidad, la NCCN prepara y mantiene 60 directrices de la NCCN que abarcan 97% de los tumores malignos que afectan a las personas en Estados Unidos. Las directrices de la NCCN son creadas y actualizadas a través de un proceso basado en evidencia en el cual paneles de expertos integran datos clínicos y científicos exhaustivos con el criterio de miembros interdisciplinarios del panel y otros expertos provenientes de las instituciones integrantes de las NCCN.

miércoles, 25 de marzo de 2015

La FDA autoriza el primer adhesivo de tejido para uso interno



La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos aprobó TissuGlu, el primer adhesivo de tejido aprobado para uso interno.

TissuGlu es un adhesivo a base de uretano que los cirujanos pueden utilizar para conectar los colgajos de tejidos que crean durante la intervención quirúrgica para eliminar el exceso de tejido adiposo y piel o para restablecer los músculos abdominales debilitados o separados (abdominoplastia). La conexión de los colgajos de tejido con un adhesivo interno puede reducir o eliminar la necesidad de drenaje de líquido quirúrgico postoperatorio entre los colgajos de tejido de la abdominoplastia.

Las gotas de TissuGlu líquido se aplican utilizando un aplicador manual. Después de aplicar las gotas, se coloca el colgajo de abdominoplastia en su lugar. El agua en el tejido del paciente comienza una reacción química que une los colgajos. El cirujano procede luego con el cierre normal de la piel utilizando puntos de sutura.


«La aprobación del primer adhesivo sintético para uso interno por la FDA ayudará a algunos pacientes con abdominoplastia a recuperar su rutina habitual después de la operación con más rapidez que cuando se les inserta drenes quirúrgicos», dijo el Dr. William Maisel, MPH, director delegado de ciencias en el Centro para Dispositivos y Salud Radiológica de la FDA.

El análisis de TissuGlu por la FDA incluyó datos de un estudio clínico de 130 participantes que se sometieron a una abdominoplastia electiva. En la mitad de los participantes se utilizaron drenes quirúrgicos en tanto que en la otra mitad se empleó TissuGlu y ningún dren. Los resultados del estudio demostraron que 73% de los participantes que recibieron TissuGlu no necesitaron intervenciones postoperatorias para drenar líquido que se había acumulado entre los colgajos de tejido de la abdominoplastia.

De 27% de los pacientes que no necesitaron tratamientos invasivos, en 21% se efectuó únicamente aspiraciones con aguja. En 6% de los pacientes del grupo en que se aplicó TissuGlu se efectuaron aspiraciones con aguja y se aplicaron drenes por la formación persistente de seroma.

Los participantes en los que se aplicó TissuGlu sin drenes quirúrgicos en general pudieron reanudar la mayor parte de sus actividades cotidianas como el bañarse, subir escaleras y volver a sus rutinas habituales más pronto que aquellos en los que se colocaron drenes quirúrgicos. No hubo ninguna diferencia entre los dos grupos en cuanto a los grados comunicados de dolor o molestia a consecuencia del procedimiento quirúrgico.

TissuGlu es fabricado por COHERA Medical, Inc., ubicado en Pittsburgh, Pennsylvania.

La FDA, un organismo del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, protege la salud del público al garantizar la tolerancia, la eficacia y la inocuidad de fármacos humanos y veterinarios, vacunas y otros productos biológicos para uso humano, así como dispositivos médicos. El organismo también se encarga de vigilar en este país la protección y seguridad de suministro de alimento, cosméticos, suplementos alimentarios, productos que emanan radiación electrónica, al igual que de la regulación de productos derivados del tabaco.

Fuente: Food and Drug Administration

Noticia sobre el virus del papiloma humano (VPH).





Noticia sobre el virus del papiloma humano (VPH).
Estudio de los NIH revela que un resultado negativo de la prueba del VPH es un mejor predictor de un riesgo bajo de cáncer de cuello uterino que una prueba de PAP (Papanicolaou) negativa.
De acuerdo con un estudio en el que participaron más de un millón de mujeres, los investigadores de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) han determinado que el resultado negativo de una prueba para la detección del virus del papiloma humano (VPH) proporciona mayor certeza o conocimiento frente a riesgos futuros de cáncer de cuello uterino que una prueba de Pap negativa. Esto quiere decir que las mujeres que obtienen un resultado negativo en la prueba del VPH presentan un riesgo sumamente bajo de presentar cáncer de cuello uterino. Este hallazgo, de los investigadores del Instituto Nacional del Cáncer (NCI), que forma parte de los NIH, y de sus colegas, se publicó en línea el 18 de julio de 2014 en el Journal of the National Cancer Institute.
Con la prueba del VPH se detecta el ADN (o el ARN) de los tipos de virus del papiloma humano que causan casi todos los cánceres de cuello uterino. Con la prueba de Pap se detectan cambios anómalos en las células, los cuales están asociados a la presencia del cáncer de cuello uterino. Ambos tipos de pruebas se realizan con una muestra de células extraídas del cuello uterino.
Desde 2003, mujeres entre 30 y 64 años de edad inscritas en el sistema de atención médica de Kaiser Permanente Northern California se han hecho exámenes de detección del cáncer de cuello uterino con pruebas simultáneas de VPH y de Pap (conocidas como pruebas conjuntas). Este grupo de mujeres es el más grande del cual se tiene conocimiento en los Estados Unidos con un antecedente tan prolongado de realización de pruebas de VPH en consultas clínicas de rutina. En 2011, los investigadores del NCI y sus colegas publicaron los resultados de los exámenes de detección de cerca de 300 000 mujeres que formaban parte de este grupo. Esos datos se usaron como base para las directrices actuales sobre exámenes de detección y control de enfermedades del cuello uterino en los Estados Unidos, entre ellas, las emitidas por el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. (U.S. Preventive Services Task Force, USPSTF), que recomienda a mujeres con resultados normales hacerse la prueba de Pap cada tres años (entre los 21 y 65 años de edad) o realizarse las pruebas conjuntas cada cinco años (entre los 30 y 65 de edad).
En el nuevo estudio, los investigadores ampliaron el análisis de 2011 a más de 1 millón de mujeres que se habían hecho exámenes de detección hasta el 31 de diciembre de 2012. Los investigadores calcularon los riesgos de cáncer de cuello uterino en mujeres con resultados negativos de solo la prueba del VPH, de solo la prueba de Pap y de las pruebas conjuntas. Compararon las estimaciones de los riesgos basándose en las directrices de la USPSTF Notificación de salida que recomiendan pruebas de Pap cada tres años y pruebas conjuntas cada cinco años.
Los investigadores hallaron que el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino en los tres años siguientes a la obtención de un resultado negativo en la prueba del VPH fue casi la mitad del observado después de un resultado negativo de la prueba de Pap, el cual que ya era un riesgo bajo. El riesgo de cáncer de cuello uterino en los tres años posteriores a un resultado negativo de la prueba del VPH fue similar al riesgo de padecer cáncer cinco años después un resultado negativo de una prueba conjunta. Los investigadores estimaron que la cifra de mujeres que padecerían cáncer de cuello uterino después de recibir un resultado negativo en las pruebas sería la siguiente:
Resultado negativo de la prueba de Pap: 20 por cada 100 000 mujeres durante tres años
Resultado negativo de la prueba del VPH: 11 por cada 100 000 mujeres durante tres años
Resultado negativo de la prueba conjunta: 14 por cada 100 000 mujeres durante cinco años
"Nuestros resultados demuestran el valor predictivo superior de un resultado negativo de la prueba del VPH, en comparación con un resultado negativo de la prueba de Pap. Nuestros hallazgos proporcionan indicios científicos para respaldar las directrices actuales de realizar pruebas conjuntas, así como la posibilidad de que la prueba primaria de VPH sea otra alternativa para la detección del cáncer de cuello uterino", comentó Julia Gage, Ph.D., autora principal del informe e investigadora de la Subdivisión de Genética Clínica de la División de Epidemiología y Genética del Cáncer del NCI.


La auto-toma de muestras del VPH permite cuadruplicar los controles para prevenir el cáncer cérvico uterino


La revista científica británica reconocida mundialmente The Lancet, publicó en su segundo número de febrero un estudio realizado por el Instituto Nacional del Cáncer (INC) del Ministerio de Salud de la Nación Argentina, sobre los efectos de la implementación de la autotoma de la prueba del virus del papiloma humano (VPH) en la provincia de Jujuy que indicó que es posible cuadruplicar la cobertura de los controles y que la estrategia puede ser efectiva para aumentar las posibilidades de evitar el cáncer cervicouterino asociado con el VPH.
La investigación se realizó en Jujuy e incluyó a más de 6.000 mujeres mayores de 30 años divididas en dos grupos. Uno de ellos, el de intervención, estuvo conformado por 3.049 integrantes que recibieron en sus hogares a los trabajadores de salud comunitaria quienes les explicaron y ofrecieron el test de autotoma de VPH. Las integrantes del grupo control, de 2.964 mujeres, en cambio tuvieron la visita de los agentes sanitarios quienes les informaron sobre las necesidades de los controles que podían hacer en los hospitales pero no contaban con la opción de autotoma. Según el estudio, el primer grupo mostró una alta adherencia a la autotoma y el 86% accedió a alguna prueba de VPH en los 6 meses posteriores a la visita de los agentes sanitarios, mientras que en el grupo control sólo lo hizo el 20% en el mismo plazo.
"Lo que hemos visto en los estudios es que existen barreras de distinto tipo en el acceso al test de tamizaje", señaló la investigadora principal del proyecto y coordinadora científica del Programa Nacional de Prevención de Cáncer Cervicouterino, Silvina Arrossi. Entre estos obstáculos se incluyen el pudor que pueden sentir algunas mujeres para hacerse el estudio con un ginecólogo; los problemas logísticos u organizativos (el horario del trabajo, el cuidado de los hijos); la distancia y la dificultad para concurrir a un hospital y la falta de dinero, entre otros. "Todas esas barreras desaparecen cuando el agente sanitario lleva la autotoma a las casas de las mujeres", afirmó Arrossi.
Además, el estudio mostró que existen muy pocos problemas logísticos con esta prueba ya que sólo entre el 1 y 3 por ciento de las mujeres que realizaron la autotoma no pudieron ser estudiadas por VPH. La investigación también indicó que la autotoma puede ser ofrecida tanto por trabajadores sanitarios mujeres como varones ya que obtuvieron resultados similares. "El agente sanitario es alguien de la comunidad con quien las mujeres tienen mucha confianza y esta nueva tecnología de la mano del mismo hace la diferencia", destacó Arrossi.
Los resultados positivos de la implementación de la autotoma para VPH permitieron en el 2014 extender esta prueba en toda la provincia de Jujuy que durante ese año alcanzó a más de 8.000 mujeres. Arrossi aseguró que "esta estrategia permite a la mujer que no tiene acceso, es decir, a la más vulnerable, alcanzar un derecho de salud que es la prevención del cáncer cervicouterino".
Desde el año 2011 el INC implementa en la provincia de Jujuy el Test de VPH como tamizaje primario, que convirtió a la Argentina en uno de los países pioneros en Latinoamérica en la introducción de una nueva tecnología que detecta la presencia de ADN de VPH de alto riesgo oncogénico en las células del cuello del útero. Durante los años 2012 y 2013 el Programa Nacional de Prevención de Cáncer Cervicouterino (PNPCC) de la cartera sanitaria nacional, el Ministerio de Salud de Jujuy y la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) llevaron a cabo el Proyecto EMA (Evaluación Modalidad Autotoma) con el propósito de evaluar la implementación de la autotoma del test de VPH en la mencionada provincia.
Para la realización del Proyecto se capacitaron mediante 30 talleres a 200 agentes sanitarios de Jujuy en la implementación de recolección de datos y habilidades comunicacionales. "Los agentes sanitarios visitaban a las mujeres a sus domicilios, les explicaban en qué consistía el proyecto y cómo podían hacerse ellas mismas el test, en el marco de un riguroso cuidado ético", explicó Josefina Ramírez, directora de Atención Primaria de la provincia de Jujuy.
The Lancet es considerada una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo. Se caracteriza por publicar ensayos clínicos de alta calidad que pueden tener un impacto en el cambio de las prácticas médicas. Todos sus artículos son evaluados mediante una exhaustiva revisión por pares científicos por lo que los estudios publicados se convierten en valiosos aportes para la toma de decisiones al interior de la comunidad médica mundial. Los resultados del Proyecto EMA fueron presentados en la revista mensual especializada en salud global The Lancet Global Health. "A partir de la publicación del estudio, recibimos llamados de Guatemala, Honduras, Paraguay Bolivia para que vayamos para contar la experiencia", comentó Arrosi.
El cáncer de cuello de útero es causado por el VPH (virus que se transmite por contacto sexual), cuando hay un crecimiento anormal de las células en el cuello del útero. El tiempo estimado de desarrollo de una lesión precancerosa a una lesión invasiva (cáncer) es entre 10 y 20 años, período que posibilita una alta prevención de la enfermedad. A pesar de que existen métodos de prevención altamente efectivos y de bajo costo como el Papanicolau, el cáncer de cuello de útero es el tercer tipo de cáncer más común en las mujeres y es el cuarto tipo de tumor que más muertes causa a nivel mundial. En la Argentina, es el segundo cáncer más diagnosticado, ya que surgen 5.000 nuevos casos y 1.800 mujeres mueren por año. Afecta principalmente a las mujeres entre 35 y 64 años.
Referencias:
Silvina Arrossi et al, Effect of self-collection of HPV DNA offered by community health workers at home visits on uptake of screening for cervical cancer (the EMA study): a population-based cluster-randomised trial. The Lancet. Volume 3, No. 2, e85–e94, February 2015

Llegar al 80% en las tasas de detección hacia el 2018 evitaría más de 20 mil muertes por cáncer colorrectal al año



El incrementar las tasas de detección de cáncer colorrectal al 80% hacia el 2018 evitaría unas 21.000 muertes por cáncer colorrectal al año hacia el 2030, según un nuevo estudio. El estudio es el primero en calcular las ventajas para la salud pública que conlleva incrementar las tasas de detección al "80% para el 2018", una iniciativa reciente de la Mesa Redonda Nacional sobre Cáncer Colorrectal (NCCRT), una coalición nacional de organizaciones públicas, privadas y de voluntarios, que pretende alcanzar tasas de detección de un 80% en Estados Unidos hacia el 2018. El estudio se realizó en coautoría con el epidemiólogo de la American Cancer Society, Ahmedin Jemal, y aparece en CANCER, una revista especializada de la American Cancer Society.
El cáncer colorrectal (comúnmente conocido como cáncer de colon) es la tercera causa principal de muerte por cáncer, tanto en varones como en mujeres en Estados Unidos, y la segunda causa principal en uno y otro sexo combinados. Se estiman 132.700 casos nuevos y 49.700 muertes para el 2015 en Estados Unidos. Datos de la década pasada demuestran que tanto la frecuencia como la mortalidad por cáncer de colon están disminuyendo a un ritmo de casi 3% por año, lo cual en gran parte se debe al mayor empleo de detección sistemática. Aun así, menos de seis de cada 10 adultos estadounidenses (58%) de 50 a 75 años se habían sometido a las pruebas recomendadas en las directrices en el 2013.
Los estudios indican que la falta de detección es la causa de un porcentaje sustancial de muertes por cáncer colorrectal. Este hecho condujo al lanzamiento de "80% para el 2018", dirigido por la Mesa Redonda Nacional sobre Cáncer Colorrectal (NCCR), una coalición nacional de organizaciones públicas, privadas y voluntarias, cuyo propósito es alcanzar tasas de detección de 80% en Estados Unidos hacia 2018. El presente estudio fue concebido para medir las ventajas potenciales de incrementar la captación en un 22% adicional en términos del número de casos y muertes por cáncer colorrectal.
Los investigadores dirigidos por Reinier G. S. Meester, MS del Centro Médico de la Universidad Erasmus MC en Rotterdam, Países Bajos, utilizaron un modelo de computadora para demostrar los efectos de las tasas de detección crecientes desde aproximadamente un 58% en el 2013 hasta un 80% en el 2018, en comparación con un escenario en el cual la tasa de detección se mantuvo aproximadamente constante.
Determinaron que el incrementar las tasas de detección hasta un 80% hacia el 2018 reduciría las tasas de frecuencia de cáncer colorrectal proyectadas en un 17% y las tasas de mortalidad en un 19% durante el seguimiento a corto plazo (2013 a 2020) y en 22% y 33%, respectivamente, en el seguimiento extendido (2013 a 2030). Estas reducciones ascenderían a un total de 277.000 nuevos casos de cáncer evitados y 203.000 muertes por cáncer colorrectal evitadas entre el 2013 y el 2030.
Los autores llegaron a la conclusión de que incrementar la captación de la detección de cáncer colorrectal en Estados Unidos a un 80% hacia el 2018 podría tener una repercusión considerable y creciente en la salud pública.
"Los obstáculos para incrementar la detección de cáncer colorrectal en Estados Unidos son importantes y múltiples", dijo el Dr. Richard C. Wender, Oficial Jefe Control del Cáncer y Presidente de la Mesa Redonda Nacional sobre Cáncer Colorrectal. "Sin embargo, este estudio demuestra que invertir en esfuerzos para soslayar estos obstáculos dará lugar a un éxito importante en la prevención del cáncer".
Referencias:
Reinier G. S. Meester et al. Public Health Impact of Achieving 80% Colorectal Cancer Screening Rates in the United States by 2018. Cancer, Marzo de 2015 DOI: 10.1002/cncr.29336

Aspiración con aguja fina frente a la biopsia central con aguja para el diagnóstico de tumores óseos primarios


Según un estudio publicado en la Revista de Investigación Clínica, los tumores óseos constituyen un grupo heterogéneo de lesiones que se presentan principalmente en adolescentes y adultos jóvenes.
Eva González-Rodríguez y cols., autores de la investigación, mencionan que el Registro Nacional de Tumores Óseos de México reporta que al menos 75% de los mismos son diagnosticados antes de los 30 años de edad. En general, surgen de forma espontánea y el tratamiento depende de las características específicas del tumor, la edad y la salud general del paciente.
Asimismo, el tratamiento médico y quirúrgico de los tumores óseos malignos ha cambiado considerablemente. Anteriormente, la cirugía era la única opción de tratamiento disponible y, básicamente, consistía en amputar o desarticular el miembro afectado.
Actualmente, el equipo explica que los avances en tecnología de estudios de imagen (que permiten definir con precisión la extensión tumoral), el mayor conocimiento acerca del comportamiento biológico de los tumores, el desarrollo de regímenes quimioterapéuticos potentes, aunado a las nuevas y mejores técnicas quirúrgicas, han revolucionado el tratamiento de los tumores óseos malignos, dando como resultado menor mortalidad y morbilidad de estos pacientes.
Lo mismo ocurre con el diagnóstico. Como explican Deep Sharma y cols. en su estudio publicado en European Orthopaedics and Traumatology, actualmente el estudio citológico de la aspiración con aguja fina (FNAC) y la biopsia central con aguja (CNB) son dos procedimientos ambulatorios que se utilizan en el diagnóstico diferencial de un tumor óseo sospechoso.
Los autores comentan que aunque se recomienda la biopsia abierta, sus características invasivas exigen la búsqueda de un procedimiento mínimamente cruento para el diagnóstico de un tumor óseo antes de la resección quirúrgica o la radioterapia y la quimioterapia. Por lo que se propusieron comparar la FNAC y la CNB en cuanto a su precisión diagnóstica para los tumores óseos primarios.
Para ello, incluyeron en el estudio a todos los pacientes con sospecha de una neoplasia ósea que se sometieron a FNAC o CNB y biopsia abierta subsiguiente o resección de tumor durante el período comprendido entre enero del 2011 y diciembre del 2012.
De esta manera, calcularon precisión diagnóstica, tasas diagnósticas específicas, especificidad, sensibilidad, valor diagnóstico de un resultado positivo, valor diagnóstico de un resultado negativo (NPV) para los dos procedimientos y compararon las proporciones mediante la prueba exacta de Fischer.
Los investigadores reclutaron un total de 117 pacientes con tumor óseo primario en este estudio retrospectivo; y detectaron una sensibilidad total de 56,6% y una especificidad de 43,4% para la FNAC en comparación con 78,2 y 95,8% para la CNB lo cual fue estadísticamente significativo (valores de la p 0,0237 y < 0,0001, respectivamente).
El valor diagnóstico de un resultado positivo para ambas técnicas fue 100%. La precisión diagnóstica de FNAC fue 53% en comparación con CNB que fue de 84,2% (valor de la p < 0,0001). Además, pudieron establecer el diagnóstico específico en 36 de 44 (81,8%) procedimientos de FNAC realizados, en tanto que se estableció el diagnóstico especifico en 58 de 59 (98,3%) procedimientos de CNB realizados (valor de la p = 0,0196).
En base a los resultados obtenidos, el equipo concluye que CNB tuvo una mayor precisión diagnóstica, sensibilidad, especificidad, NPV y tasas de diagnóstico específico en comparación con FNAC para el diagnóstico de tumores óseos primarios. Por consiguiente, la CNB surgió como un método inocuo y rentable para el diagnóstico de tumores óseos, aunque la eficiencia combinada de los dos procedimientos en el estudio debe explorarse más.
Referencias:
Deep Sharma et al, Fine needle aspiration cytology versus core needle biopsy in the diagnosis of primary bone tumors: a retrospective study. European Orthopaedics and Traumatology. March 2015, Volume 6, Issue 1, pp 35-38
Eva González-Rodríguez et al, Calidad de vida en pacientes con tumores óseos, una comparación entre diferentes tratamientos. Revista de Investigación Clínica. V ol. 66, Núm. 2 / Marzo-Abril, 2014 / pp 121-128

Cáncer de tiroides. Tratamiento radical.