domingo, 2 de octubre de 2011

La importancia de la inclusión de las variables sociales en las estadísticas del cáncer.



1 de cada 4 muertes en EEUU resulta atribuible al cáncer correspondiente con 1500 muertes diarias

El informe anual de American Cancer Society recientemente publicado, estimó un total de 1.596.670 nuevos casos de cáncer y 571.950 muertes debidas a esta enfermedad en los EEUU durante el curso de 2011. Estas proyecciones se construyen con datos aportados por National Cancer Institute, Center for Disease Control and Prevention, North American Association of Central Cancer Registries y National Center for Health Statistics sobre el periodo comprendido desde 1995 a 2007 para el cálculo de la incidencia y desde 1969 a 2007 para estimar la mortalidad. Las estadísticas indican que actualmente, 1 de cada 4 muertes en EEUU resulta atribuible al cáncer correspondiente con 1500 muertes diarias, lo cual posiciona al cáncer como una de las problemáticas más importantes para la salud pública. Conforme los datos recabados por las instituciones oficiales, la mortalidad global por cáncer ha disminuido 1.9 % y 1.5 % anualmente desde 2001 hasta 2007 entre hombres y mujeres respectivamente. Las tasas de mortalidad estimadas para 2011 en hombres y mujeres involucrarán fundamentalmente al cáncer broncopulmonar como primer causa de muerte, seguido del cáncer de próstata y mama para cada grupo y el cáncer colorectal en tercer lugar. Resulta destacable que por primera vez, se registra una disminución de la mortalidad por cáncer broncopulmonar en el segmento de mujeres después de pasada una década del descenso en el mismo ítem para la población de hombres.

Entre los hombres, los tipos de cáncer más frecuentes estimados para 2011 son el de próstata seguido del cáncer broncopulmonar y el colorectal en tercer lugar que en conjunto sumarán el 52 % de todos los casos diagnosticados. Las tendencias indican que después de un descenso sostenido (1.1%) en la incidencia global del cáncer entre 2000 y 2007, los hombres registraron un leve repunte en el transcurso de los últimos 3 años, a expensas del incremento en el cáncer de próstata al que se le atribuye el 29 % de la incidencia total. Por su parte, se espera que el cáncer de mama, broncopulmonar y colorectal constituyan las localizaciones más frecuentes en la población de mujeres, con una incidencia conjunta del 53 % de todos los casos que se reporten en el transcurso de 2011. Entre 1998 y 2007, la incidencia global de cáncer en las mujeres ha registrado una disminución sostenida del 0.5 % para las localizaciones de mama y colorectal, no obstante, la incidencia del cáncer broncopulmonar continua aumentando discretamente.

El análisis de American Cancer Society informó que la incidencia de cáncer y la mortalidad por cáncer varían significativamente según las características raciales. En términos generales, en el segmento de hombres afroamericanos se registró una incidencia 14 % mayor para todos los tipos de cáncer y una mortalidad 33 % mayor que el grupo de hombres blancos. Para las mujeres, mientras que la tasa de incidencia resultó 6 % menor que la calculada para mujeres blancas, la mortalidad por cáncer registrada fue 17 % mayor. Con excepción de las tasas de incidencia para cáncer de mama, las tasas de incidencia y mortalidad del cáncer de pulmón entre las mujeres de ambos grupos étnicos y la mortalidad estimada para el cáncer de riñón entre hombres y mujeres, que resultaron similares, para todas las restantes localizaciones tumorales, las tasas de incidencia y mortalidad fueron sensiblemente superiores entre los pacientes afroamericanos de ambos sexos. Entre los pacientes latinos, la incidencia y la mortalidad resultaron significativamente menores para los 4 tipos de cáncer más frecuentes y para todos los tipos de cáncer combinados. Dentro de esta minoría, la mortalidad estuvo relacionada con el desarrollo concurrente de infecciones más que con la progresión de la enfermedad de base, en especial, en las patologías cervicouterinas. Este dato refleja las limitaciones del acceso a cuidados de salud básicos que afectan a las poblaciones más desfavorecidas.

La inclusión de variables socioeconómicas en combinación con la susceptibilidad genética y la exposición al riesgo permite explicar en parte, estas diferencias en los parámetros considerados en los subgrupos poblacionales. Para la valoración estadística, se considera que el nivel educativo de una población es un índice del nivel socioeconómico con profundas implicancias en el acceso a las prestaciones de salud. En un análisis estratificado, se pudo establecer que durante 2007, el segmento con nivel educativo más bajo de la población registró una mortalidad asociada a cáncer 2.6 veces superior que el estrato social más alto. En particular, las diferencias educativas profundizaron la disparidad en la tasa de mortalidad asociada a cáncer de pulmón en hombres que resultó 5 veces superior entre los pacientes de condición más desfavorecida. El 31 % del total de hombres de este segmento poblacional con menos de 12 años de educación formal, se reportaron como fumadores frecuentes, en tanto las estimaciones alcanzaron a tan solo 5 % del estrato con educacional universitaria. Al igual que las tasas de incidencia y mortalidad, las estimaciones sobre la sobrevida también reflejan las grandes diferencias socioeconómicas y educativas de la población. Comparados con la población de raza blanca, los afroamericanos, tanto hombres como mujeres, registran una menor sobrevida relativa a cinco años para cada localización específica y cada estadio diagnóstico.

Las diferencias en las tasas reportadas para los distintos grupos poblacionales, son el resultado de una combinación de factores donde las diferencias en el estrato social parecen jugar un rol preponderante en el acceso a las prestaciones de salud. Por ejemplo, el uso extendido de métodos de tamizaje de alto costo en la población de raza blanca, como las mamografías y colonoscopías, garantiza el diagnóstico oportuno que conjuntamente con la implementación del tratamiento, determina un mejor desenlace para los pacientes socialmente mejor posicionados. Por el contrario, las minorías raciales que tienen menos chances de ser diagnosticadas en un estadio inicial de la enfermedad con un compromiso local, reportan un pronóstico sombrío con una estimación de sobrevida significativamente menor. En consecuencia, la eliminación de estas diferencias socioeconómicas y educacionales, podrían evitar un gran porcentaje del total de muertes por cáncer que según este análisis, hubiera alcanzado al 37 % de las muertes reportadas durante 2007.

Este análisis recalcó la importancia de las políticas de eliminación de las disparidades socioeconómicas en las tasas de muerte por cáncer, insistiendo en el impacto que tiene la intervención sobre los casos de muertes prematuras potencialmente evitables, en particular, en el segmento poblacional comprendido entre 25 y 64 años. Aunque el análisis no se extendió sobre la naturaleza de dichas políticas, resulta evidente que la prioridad estatal de garantizar el acceso a la salud para todos los habitantes independientemente de su condición racial o económica resulta el mayor desafío para las futuras administraciones.

Identifican gen relacionado con el 70% de los cánceres de mama más agresivos.



El cáncer debe estar entre las enfermedades más temidas y más comunes (lamentablemente) de nuestra época. El dinero que se ha invertido en hallar nuevas maneras de tratarlo y en la investigación para encontrar una cura, es cuantioso. Los resultados de estos estudios, por otro lado, no siempre han sido positivos.

Cáncer de mama

Sin embargo, hace unas semanas un grupo de científicos estadounidenses realizó un avance en la lucha contra el cáncer que puede significar un gran aporte para la causa. Los resultados fueron publicados en la revista de salud Nature.

Según la información dada a conocer, se ha podido aislar a un gen relacionado con el 70% de los cánceres de mama más agresivos y que presentan mayor resistencia a los tratamientos hormonales que se aplican en la actualidad en la medicina.

El procedimiento que aplicaron los investigadores del Instituto Whitehead de Investigación Biomédica de Massachusetts, responsables del descubrimiento, fue el de inyectar células cancerígenas a fragmentos de material genético capaz de desactivar, a su vez, otros genes; la intención era detectar cuáles de ellos son necesarios para el desarrollo de un tumor.

Los resultados constituyen un gran paso para el desarrollo de nuevos medicamentos contra el cáncer: se determinó que existe un gen –el PHGDH- que es extraordinariamente activo en los tipos de tumores a los que estamos haciendo referencia.

Esta particularidad provoca cambios en la composición química de la célula cancerígena que produce aminoácido serina, lo que vuelve al cáncer menos tratable. Es sin duda un aporte para el bienestar de muchos de las mujeres que en el futuro desarrollen un tumor maligno en los pechos.

Un nuevo gen del carcinoma de mama puede ayudar a pronosticar el riesgo .

Científicos polacos señalaron recientemente que la detección sistemática de mutaciones de un gen conocido como CHEK2 ayuda a determinar las posibilidades de una mujer de presentar carcinoma de mama si la enfermedad se presenta en su familia.

Una mujer que sea portadora de una mutación de CHEK2, por ejemplo, tendría un riesgo de 34% de presentar carcinoma de mama si su madre o su hermana tuviesen la enfermedad, según estiman los investigadores.

Sin embargo, expertos estadounidenses dicen que la prueba aún no está lista para utilizarse en general y hacen hincapié en que las mujeres polacas podrían ser diferentes a las estadounidenses.

El Dr. James P. Evans, editor en jefe de la revista de Genetics in Medicine de la American College of Medical Genetics dijo: «Sería prematuro recomendar a todas las mujeres que se sometan a detección de CHEK2».

Sin embargo, dijo que el estudio, publicado recientemente en la versión en línea de Journal of Clinical Oncology, es un «buen inicio».

A las mujeres con un patrón sospechado de carcinoma de mama o de ovario en la familia ya se les recomienda que se efectúen detecciones de mutaciones de los genes BRCA 1 y BRCA2 que advierten de un incremento del riesgo tumoral.

Sin embargo, si las pruebas resultan negativas, los médicos no tienen mucho que ofrecer, dijo a Reuters Health la Dra. Diana Petitti, de la Arizona State University en Phoenix.

Dijo de los nuevos hallazgos: «Esto representa un avance importante». «Pero este es un campo en que es decisiva la reproducción de los hallazgos».

Los investigadores polacos valoraron los genes de casi 7.500 mujeres con carcinoma de mama que no tenían mutaciones de BRCA 1.

Determinaron que 3% tenían un determinado tipo de mutación del gen CHEK2. Entre las mujeres sin carcinoma de mama, menos de 1% albergaba las mutaciones.

Aunque el gen CHEK2 se ha vinculado anteriormente a neoplasias malignas, no se ha aclarado qué papel desempeña en el cáncer familiar. Cuando el equipo de investigadores le preguntó a las mujeres si habían tenido familiares afectadas, aquellas cuya madre o hermana había padecido carcinoma de mama mostraron el máximo riesgo.

Alrededor de un octavo de las mujeres estadounidenses, o casi 12%, padecerán carcinoma de mama en algún momento de sus vidas.

El Dr. Cezary Cybulski del Pomeranian Medical University en Szczecin y sus colaboradores señalan en su estudio que en Polonia esta cifra es de sólo 6%.

Con base en sus hallazgos, estiman que una mujer con una mutación de CHEK2 tiene un riesgo de 20%. Si también tiene una madre o una hermana con carcinoma de mama, su riesgo aumenta a 34%, y a 44% si también está enferma una familiar de segundo grado.

Los investigadores dicen: «La detección de la mutación de CHECK 2 permite valorar un riesgo clínicamente significativo de carcinoma de mama y se debe tomar en cuenta en todas las mujeres con un antecedente familiar de carcinoma de mama».

Según el Dr. Evans del American College of Medical Genetics, tales pruebas ya están disponibles, posiblemente a un costo de menos de 100 dólares. Añadió que aunque esto pueda parecer económico, se incrementa rápidamente.

El Dr. Evans dijo a Reuters Health: «Si realizamos esta prueba en todas las mujeres que tienen un familiar cercano con carcinoma de mama, estamos hablando de un enorme gasto».

Por el momento, dijo, sería mejor que las mujeres con un antecedente familiar de carcinoma de mama hablaran con su médico, o su asesor genético, para determinar cuáles opciones tienen.

Las que tienen mutaciones de los genes BRCA 1 o BRCA 2, por ejemplo, podrían valorar la extirpación de sus mamas y ovarios o tomar determinados fármacos para evitar tumores.

La Dra. Petitti también hizo una advertencia en torno a la nueva prueba.

Dijo: «Simplemente aún no hemos llegado ahí. Es cuestión de investigación por el momento».

La mastectomía profiláctica en mujeres con mutación del gen BRCA reduce el riesgo de cáncer de mama a menos del 1%.

Investigadores holandeses afirmaron en la 6th European Breast Cancer Conference celebrada en Berlín, Alemania, que el riesgo de cáncer de mama en mujeres portadoras de una mutación del gen BRCA es del 85% y que la mastectomía profiláctica reduce este riesgo a menos del 1%.

La Dra. Reinie Kaas del servicio de cirugía del Netherlands Cancer Institute de Amsterdam y autora principal del estudio señala que antes se pensaba que el riesgo se reducía a un 5%, lo que ha suscitado un debate acerca de si es necesario el seguimiento en las mujeres con mastectomía profiláctica y que los últimos resultados recopilados por su equipo demuestran que las revisiones periódicas no son necesarias.

El equipo de la Dra. Kaas ha estudiado una serie de 251 mujeres con mastectomía uni o bilateral con una o más revisiones. El protocolo convencional consistió en mastectomía con conservación de la piel y reconstrucción inmediata con implante. Alrededor de dos tercios de estas mujeres tenían mutación del gen BRCA1 (n=179) y el tercio restante mutación del gen BRCA2 (n=72).

Los investigadores señalan que solo 1 de las 251 portadoras (0,4%) presentó cáncer de mama dos años después de la mastectomía profiláctica localizado en la cola axilar (parte de la mama que se extiende bajo la axila) que no fue extirpada por completo. Esta paciente se encuentra libre de enfermedad 6 años después del tratamiento.

La Dra. Kaas declaró que "nuestros epidemiólogos están investigando el número de cánceres de mama que se evitan hasta los 80 años de edad en estas mujeres [y que] con los datos disponibles se puede afirmar que las revisiones periódicas son costosas y estresantes para la paciente por lo que no están justificadas en las mujeres con mastectomía profiláctica".

La Dra. Kass destacó que la decisión de extirpar las mamas sanas debe tomarla la paciente exclusivamente y que los "servicios de salud no deben presionar a estas mujeres a tomar esta decisión simplemente para reducir costos".

En la actualidad, casi la mitad de las mujeres portadoras de la mutación del gen BRCA eligen esta opción. La alternativa son las revisiones periódicas que comprenden autoexploraciones mensuales de las mamas, exploración clínica semestral de la mama y mamografía además de resonancia magnética (RM) de mama anuales. Sin embargo, debido a que las portadoras de la mutación del gen BRCA tienen tendencia a presentar tumores de crecimiento rápido en un 25%-30% se detecta el tumor cuando tiene ya más de 2 cm de diámetro a pesar de estas revisiones.

El cribado intensivo es caro

El costo de un cribado intensivo es considerable. Otro grupo de investigadores holandeses calculó que el cribado de estas mujeres asciende a 254€ por mujer al año, con un costo adicional de seguimiento de unos 61€ por mujer al año.

La Dra. Yvonne Kamm, oncóloga de la Radboud University Nijmegen Medical Center de Holanda, afirma que gran parte de este costo se debe a la RM. “La resonancia magnética es cara pero muy útil, ya que detecta tumores pequeños que pasan desapercibidos con otras técnicas además de otras muchas anomalías no cancerosas que no suponen un costo adicional pero sí un grado considerable de ansiedad para las mujeres afectadas."

En un cartel científico presentado en esta reunión, la Dra. Kamm y su equipo resumieron los resultados obtenidos en 196 mujeres con mutación del gen BRCA entre 1999 y 2005. La mediana del cribado era 2 años, con un total de 1.149 exploraciones de mama (de las que un 2% eran anormales), 494 mamografías (9% anormales) y 436 RM (14% anormales). Cuando no se encontró ninguna anomalía, se efectuó una revisión más profunda que supuso otras 32 exploraciones de mama, 17 mamografías, 64 RM, 114 ecografías y 48 biopsias.

La Dra. Kamm señaló que en un periodo de 6 años se diagnosticaron 13 casos de cáncer, 11 de los cuales eran invasivos y 2 carcinomas ductales in situ. "El costo total para detectar 1 cáncer de mama es alto y asciende a 13.168€."

6th European Breast Cancer Conference (EBCC): Abstracts 18 y 109. Presentado el 16 de Abril de 2008

Información sobre la autora: editora de noticias de Medscape Hematology-Oncology, trabajó antes en jointandbone.org un portal web adquirido por WebMD. Es una veterana periodista de contenidos médicos con sede en Londres, Reino Unido, premiada por la British Medical Journalist Association y licenciada en farmacología. Redactora de una gran variedad de publicaciones médicas y del entorno sanitario.

Otra vez, una sola sigmoidoscopia reduce el carcinoma colorrectal .



En un nuevo estudio que confirma los resultados previos de otro realizado en el Reino Unido, investigadores italianos informan que una sola sigmoidoscopia flexible llevada a cabo entre los 55 y los 64 años de edad es una medida inocua y eficaz para la detección sistemática del carcinoma colorrectal.

En un estudio aleatorizado y comparativo en el que se efectuó seguimiento a pacientes con y sin una sola sigmoidoscopia durante 10 años, los investigadores, dirigidos por el Dr. Nereo Segnan, MS, del Hospital Universitario S. Giovanni, en Torino, Italia, determinaron que la prueba se acompañaba de una «reducción considerable de la frecuencia de carcinoma colorrectal y la mortalidad».

El estudio aparece publicado recientemente en la versión en línea de Journal of the National Cancer Institute.

El Dr. Timothy R. Church, de la University of Minnesota, Minneapolis, en un editorial concomitante hace notar que los resultados «felizmente confirman» los comunicados el año pasado en un estudio realizado en el Reino Unido.

Dos estudios aleatorizados comparativos independientes muestran resultados uniformes

Ese estudio realizado por la Dra. Wendy Atkin, PhD, Imperial College, London, Reino Unido, y sus colaboradores, demostró que una sola exploración con sigmoidoscopia flexible en personas sanas de edad similar, junto con la resección de cualquier pólipo que se identificase, redujo un tercio la frecuencia de carcinoma colorrectal y 43% las muertes por la enfermedad en una mediana de seguimiento de 11 años.

En el estudio actual, la frecuencia de carcinoma colorrectal se redujo 31% en personas a las que se les efectuó la detección sistemática y la mortalidad por la enfermedad se redujo 38%. Para el carcinoma colorrectal avanzado, la reducción de la frecuencia fue incluso más impresionante: 46%.

El Dr. Segnan dijo a Medscape Medical News «Este estudio fortalece las pruebas científicas de la eficacia de la detección sigmoidoscópica para reducir la frecuencia y la mortalidad por carcinoma colorrectal».

«Ahora que dos estudios aleatorizados comparativos independientes están mostrando resultados uniformes, espero que las directrices internacionales y nacionales sobre la detección sistemática de carcinoma colorrectal actualice el grado de recomendación para la detección sistemática de carcinoma colorrectal mediante sigmoidoscopia.

Detalles del estudio italiano

Los investigadores italianos enviaron un cuestionario para valorar el interés en participar en la detección mediante sigmoidoscopia flexible a una muestra aleatoria de 236.568 hombres y mujeres de 55 y 64 años de edad de seis centros de estudio en Italia.

De los 56.532 informantes aptos, 17.148 fueron asignados de manera aleatoria para invitarlos a que se sometieran a una sigmoidoscopia flexible y 17.144 fueron asignados al grupo de control y no fueron objeto de ningún contacto adicional.

Se llevó a cabo la sigmoidoscopia flexible en 9.911 sujetos. De éstos, 9.387 (94,71%) fueron dados de alta, 55 (0,55%) fueron remitidos para tratamiento quirúrgico, 395 fueron remitidos para colonoscopia de vigilancia de seguimiento y los 74 pacientes restantes no cumplieron con la valoración colonoscópica total recomendada.

La mediana del periodo de seguimiento fue 10,5 años para la frecuencia de carcinoma colorrectal y 11,4 años para la mortalidad por todas las causas y específica de carcinoma colorrectal.

Durante este periodo, 557 personas, incluidas las que se detectaron en la valoración inicial, recibieron el diagnóstico de carcinoma colorrectal y 148 murieron por la enfermedad.

En el análisis por intención de tratar, los investigadores determinaron que la frecuencia de carcinoma colorrectal se reducía 18% (riesgo relativo [RR]: 0,82; intervalo de confianza del 95% [IC]: 0,69 a 0,96) y la muerte por enfermedad se reducía 22% (RR: 0,78; IC del 95%: 0,56 a 1,08) en comparación con el grupo de control.

Entre los que se sometieron a la detección sistemática, se redujo la frecuencia de carcinoma colorrectal 31% (RR: 0,69; IC del 95%: 0,56 a 0,86) y se redujo la mortalidad 38% (RR: 0,62; IC de 95%: 0,40 a 0,96) en comparación con el grupo de control.

En el estudio también se determinó que la frecuencia de carcinoma colorrectal avanzado disminuía 46% en quienes se efectuó la detección en comparación con los testigos.

El Dr. Segnan dijo: «Subrayaría la importancia de la reducción de 46% en la frecuencia de las etapas del carcinoma colorrectal avanzado en los individuos sometidos a detección en comparación con la población de control». «Una de las ventajas de detectar el carcinoma colorrectal en una etapa más temprana es que nos permite ofrecer tratamiento menos radical y menos costoso a los pacientes y por tanto disminuir la morbilidad».

El Dr. Segnan también hizo hincapié en que la sigmoidoscopia ofrece un grado duradero de protección.

Dijo: «La duración del efecto de una sola detección para evitar la presentación de carcinoma del colon todavía está presente después de más de 10 años y al parecer continúa por un periodo más prolongado. Esperaría que en este momento el intervalo recomendado entre dos sigmoidoscopias no fuese más breve que 10 años, por lo menos», dijo.

Añadió que el introducir los programas de detección sistemática preliminar utilizando sigmoidoscopia «parece adecuado».

¿Se pasan por alto algunas neoplasias malignas?

Al preguntarle sobre el hecho de que la sigmoidoscopia no permite valorar el tercio superior del colon y por tanto pasaría por alto algunas neoplasias malignas, el Dr. Segnan respondió: «Sí, desde luego, pero lo mismo ocurre con la colonoscopia y otras pruebas de detección de cáncer colorrectal».

Explicó que la valoración de los métodos de detección de cáncer se basa en un equilibrio entre los beneficios y los daños. «Estudios de observación recientes demostraron que la reducción de la mortalidad por carcinoma colorrectal se observaba principalmente en el hemicolon izquierdo, el cual es accesible tanto mediante sigmoidoscopia como por colonoscopia, pero no en el hemicolon derecho, el cual sólo se alcanza mediante colonoscopia. Sin embargo, la aceptabilidad de la sigmoidoscopia es mayor, los daños y el costo son más bajos y los beneficios son muy similares a los de la colonoscopia».

El Dr. Segnan dijo: «Sería de gran interés científico y para la salud pública llevar a cabo un estudio aleatorizado comparativo entre la sigmoidoscopia y la colonoscopia en la población general».

El autor de un comentario editorial, el Dr. Church, dijo a Medscape Medical News que considera que la opción de la modalidad de detección se debiera dejar a criterio del individuo.

¿Es mejor la colonoscopia? Esta es una suposición

Dijo: «La colonoscopia se recomienda ampliamente en Estados Unidos y la mayoría de los gastroenterólogos dirían que es la mejor prueba de realizar, pero nunca se ha valorado en estudios aleatorizados de la misma forma en que la sigmoidoscopia y las pruebas de sangre oculta en las heces».

«Siempre se ha supuesto que la repercusión de la colonoscopia en la reducción de la frecuencia de carcinoma colorrectal y la mortalidad es mayor que con las otras dos pruebas, pero nadie sabe cuál es el grado de repercusión. Esto no se sabe».

El Dr. Church hizo notar que en un estudio de observación realizado por investigadores canadienses en los que se utilizaron datos del sistema de salud nacional del país se determinó que la repercusión de la colonoscopia sobre la mortalidad era similar a la observada en los estudios realizados en el Reino Unido y en Italia sobre la sigmoidoscopia flexible. «De manera que creo que hay un buen motivo para creer que aunque la colonoscopia puede ser mejor, tal vez no lo sea tanto».

Hay buenos motivos para creer que aunque la colonoscopia puede ser mejor, tal vez no lo sea tanto

El Dr. Church dijo que las personas debían tomar en cuenta los tres métodos —pruebas de sangre oculta en las heces, sigmoidoscopia flexible y colonoscopia —que son métodos viables para la detección.

Señaló: «Deben utilizar métodos de pruebas de sangre oculta en las heces muy sensibles. Si prefieren realizar la sigmodidoscopia en vez de la colonoscopia porque no quieren pasar por la larga preparación intestinal y el costo, debieran hacer eso. Si consideran que la colonoscopia es mejor y quieren que se les examine todo el colon, y están dispuestos a pagar por el costo, o si su compañía de seguro está dispuesta a hacerlo, debieran someterse a la colonoscopia».

«Cualquiera de los métodos de detección sistemática puede funcionar. La mejor prueba es la que la persona se efectúe. De manera que la colonoscopia puede funcionar mejor, pero si alguien no está dispuesto a hacerlo, no servirá de nada».

El Dr. Segnan y el Dr. Church han declarado no tener ningún conflicto de interés pertinente.