lunes, 3 de septiembre de 2012

El número de personas mayores que viven con cáncer se triplicará hacia el año 2040.









El director de MacmillanCancerSupport en Reino Unido advierte que hay una «bomba de tiempo» para la sociedad si el NHS y los sistemas de asistencia social no se preparan.

El número de personas mayores que viven con cáncer aumentará a más del triple hacia el año 2040, dicen expertos, quienes advierten acerca de una «bomba de tiempo» para la sociedad británica si el NHS y los sistemas de asistencia social no se preparan para ayudarlos con tiempo.

MacmillanCancerSupport señala que el número de personas mayores de 65 años en los que se haya establecido un diagnóstico de cáncer aumentará de 1,3 millones en 2010 hasta 4,1 millones en 2040.

Sus estimaciones −basadas en la investigación realizada por Kings College London, que la financió− significan que en un término de 30 años casi una cuarta parte de todas las personas mayores (23%) vivirán con cáncer. Por el momento, la cifra es de 13%.

El incremento más importante, según el estudio ―publicado en línea por British Journal of Cancer– corresponderá al cáncer pulmonar en las mujeres, el cual cabe esperar que aumente a más del doble, de 319 a 813 por 100.000 personas. Si bien el número de hombres que fuman ha disminuido notablemente desde la década de los 70, el número de mujeres que han dejado de fumar no ha sido el mismo.

El profesor Henrik Møller, uno de los autores del estudio en el King'sCollege London, dijo: «El propósito de esta investigación es hacer proyecciones a largo plazo sobre la prevalencia del cáncer en Reino Unido».

Dijo: «La investigación muestra que cabe esperar grandes incrementos en los grupos de mayor edad en los próximos decenios y, con esto, un incremento de la demanda de servicios de salud».

El cáncer una enfermedad que afecta sobre todo a personas de edad mayor. Más de 60% de los individuos que viven con cáncer tienen más de 65 años de edad y la mitad tiene más de 70 años. 

El número de pacientes mayores con cáncer está aumentando notablemente debido a que la población está viviendo más tiempo, pero también porque las tasas de cáncer están aumentando y los tratamientos están mejorando, de manera que un mayor número de enfermos está sobreviviendo más tiempo o se está aliviando del todo.

Sin embargo, pese a esto, Macmillan aduce que las personas mayores en quienes se establece el diagnóstico no siempre obtienen la mejor atención médica. Las decisiones sobre cuál tratamiento administrar a las personas muy a menudo están basadas en la edad, más que en la actitud, dijo la Organización.

Los pacientes mayores tienen menos probabilidades de someterse a operaciones radicales o radioterapia y algunos estudios señalan que su supervivencia es menos probable a causa de ello. 

Las personas mayores tienen más posibilidades de que se les dificulte restablecerse después de su tratamiento y más probabilidades de sentirse abandonadas por el servicio de salud que las personas más jóvenes.

Ciarán Devane, jefe ejecutivo de MacmillanCancerSupport, dijo: «La asistencia médica a los pacientes mayores con cáncer es una bomba de tiempo para la sociedad».

«Estas predicciones desoladoras deben servir de advertencia para el NHS y quienes proporcionan asistencia social en relación con los problemas que se avecinan si a los pacientes mayores con cáncer no se les ofrece el mejor tratamiento y apoyo».

«Tenemos el deber moral de brindar a las personas mejores posibilidades de luchar en contra del cáncer, sea cual sea su edad. Para que mejore la supervivencia en el cáncer, a las personas mayores se les debe administrar el tratamiento correcto en el nivel correcto de intensidad, junto con el apoyo práctico que les permita recibirlo».

Dijo: «Es necesario superar los obstáculos para que las personas mayores obtengan tratamiento. Si no lo hacemos ahora mismo, muchas personas mayores fallecerán innecesariamente por cáncer en el futuro».

Un vocero del departamento de salud dijo: «Son buenas noticias que las mejoras del tratamiento del cáncer signifiquen que más personas están sobreviviendo al cáncer».

«Sabemos que se puede hacer más para mejorar la atención al cáncer en las personas mayores, por lo cual estamos trabajando con MacmillanCancerSupport y Age UK en un programa de 1 millón de libras esterlinas para asegurarnos de que se valoren y se satisfagan en forma apropiada las necesidades de las personas mayores.

«A partir del 1 de octubre de 2012, será ilegal discriminar la asistencia médica y social basándose en la edad. Los adultos de todas las edades se han de beneficiar de un mejor acceso a los servicios y por primera vez las personas tendrán el derecho legal de pedir una reparación en los tribunales si son discriminadas injustificablemente a causa de su edad».


Asocian el sobrepeso con la recurrencia del cáncer mamario y la muerte.






Un nuevo estudio sugiere que, entre las mujeres que fueron tratadas por cáncer mamario, las que tienen más sobrepeso serían más propensas tener una recurrencia de la enfermedad y a morir por esa causa.

Eso podría ser porque ciertas hormonas asociadas con el peso corporal también potenciarían el crecimiento de los tumores con receptores de estrógeno positivos, que son los más comunes. Estos resultados aclaran el escenario después del diagnóstico, según opinó el autor principal, doctor Joseph Sparano, director asociado de oncología clínica del Centro para la Atención del Cáncer Montefiore Einstein, Bronx, Nueva York.

"La obesidad aumentó el riesgo de que el cáncer reapareciera y de morir, aun en las mujeres sanas al momento del diagnóstico, y a pesar de que habían recibido las mejores quimioterapias y terapias hormonales disponibles", indicó.

Los datos utilizados provienen de estudios financiados por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por su nombre en inglés) sobre mujeres con cáncer mamario en estadio I, II y III que habían recibido el tratamiento tradicional con dosis farmacológicas ajustadas según el peso. Un tercio de las 5.000 mujeres tratadas tenía obesidad; otro tercio tenía sobrepeso. En los ocho años siguientes, una de cada cuatro mujeres tuvo una recurrencia de la enfermedad y 891 murieron (695 por cáncer mamario). 

El equipo de Sparano halló que las mujeres obesas eran un 40 por ciento más propensas a padecer una recurrencia del cáncer durante el estudio y un 69 por ciento más propensas a morir por el cáncer u otras causas que las participantes con peso normal. Aun entre las mujeres con sobrepeso se observó una tendencia general al aumento del riesgo de reaparición de la enfermedad o de morir, según publica el equipo en Cancer. 

La asociación fue especialmente sólida en las mujeres con tumores con receptores de estrógeno positivos, que son dos tercios de los cánceres mamarios detectados. Pero el peso no estuvo tan claramente asociado con la evolución de la enfermedad en las mujeres con otros tipos tumorales que no dependen del estrógeno para crecer.

¿Estrógeno, insulina o algo más?
Aunque el nuevo estudio no prueba que el sobrepeso y la grasa tengan un efecto directo en ciertos cánceres mamarios, Sparano lo consideró "biológicamente posible". 

"Existirían factores que alimentan el crecimiento de los tumores con receptores de estrógeno positivos", dijo, como el estrógeno. 

Las mujeres con grasa extra producen más estrógeno. Además, Sparano agregó que "los niveles de insulina son más altos en las pacientes obesas porque desarrollan resistencia a la insulina () la insulina puede estimular el crecimiento de las células tumorales mamarias". 

El doctor MassimoCristofanilli, jefe de oncología clínica del Centro de Oncología Fox Chase de Filadelfia, consideró posible que los fármacos antiestrógeno, como el tamoxifeno, no sean suficientes contra los niveles extra elevados de la hormona en las mujeres obesas. 

"Quizás las mujeres obesas necesitan un tratamiento más prolongado porque el riesgo de tener una recurrencia se mantiene en el tiempo", indicó Cristofanilli, que no participó del estudio. 

El NCI estima que a una de cada ocho mujeres estadounidenses se le diagnosticará cáncer mamario, pero los riesgos varían durante la vida de una mujer. Cristofanilli coincidió en los beneficios de adelgazar y dijo: "Nunca es demasiado tarde" para que las mujeres mejoren su salud con la dieta y otros cambios del estilo de vida, aun después de recibir un diagnóstico de cáncer.

Referencias
Cancer, online 27 de agosto del 2012

El uso de aspirina no estaría asociado con un aumento del riesgo de cáncer mamario.





La frecuencia con la que las adultas mayores usan aspirina y otros analgésicos no estaría asociada con el riesgo de que desarrollen cáncer mamario, revela una nueva investigación.

Estudios previos habían obtenido resultados contradictorios sobre el efecto del uso habitual de los llamados antiinflamatorios no esteroides (AINE). Aun así, es posible que ciertos grupos de mujeres se beneficien con ciertas dosis de aspirina, otros AINE o acetaminofeno, como Tylenol.

Por ahora, según sostuvo la epidemióloga Lynn Rosenberg, de la Facultad de Salud Pública de la Boston University, no existen pruebas de que esos analgésicos protejan a las mujeres del cáncer mamario.

"No deberían tomar aspirina para prevenirlo. Si una mujer desea reducir el riesgo de desarrollar cáncer, existen algunas pruebas bastante convincentes a favor de hacer mucho ejercicio y tener una alimentación rica en frutas y verduras", opinó.

Los AINE, como el naproxeno (Aleve) y el ibuprofeno (Advil, Motrin), bloquean una enzima que controla la proliferación y la muerte celular, lo que influiría en el riesgo de desarrollar cáncer. Y el acetaminofeno o paracetamol podría reducir los niveles de estrógeno, una hormona clave para ciertas formas de tumores mamarios.

El equipo del doctor Xuehong Zhang, del Hospital de Brigham y las Mujeres en Boston, utilizó datos de un estudio sobre más de 100.000 enfermeras de Estados Unidos que, cada dos años, habían respondido cuestionarios sobre el uso de fármacos, enfermedades, dieta y estilo de vida.

A unas 4.700 de las 84.600 participantes que habían pasado la menopausia y no tenían cáncer al inicio del estudio se les diagnosticó cáncer mamario entre 1980 y el 2008.

El equipo observó que el uso regular de aspirina y otros AINE, incluido el consumo diario durante más de una década, no alteraba el riesgo de las mujeres de desarrollar la enfermedad, según publica el equipo de Zhang en Journal of Clinical Oncology.

Las participantes tomaban aspirina para las jaquecas, la artritis y otros dolores, o para prevenir la enfermedad cardíaca. Las usuarias de acetaminofeno eran algo menos propensas que el resto a que se les diagnosticara cáncer, aunque no hubo relación con la antigüedad del uso ni la dosis o el uso anterior del fármaco y el riesgo de desarrollar la enfermedad.

"Nuestros resultados sugieren que el uso de estos analgésicos no reduciría el riesgo de desarrollar cáncer de pecho. Tampoco se puede asegurar que el uso prolongado de los AINE no aumente el riesgo de padecer la enfermedad", dijo Zhang.

El Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos estima que una de cada ocho estadounidenses tendrá cáncer mamario.

Rosenberg recordó que "cuando se toman dosis altas y frecuentes de aspirina se pueden padecer sangrados gastrointestinales, lo que es una complicación enorme". Por lo tanto, dijo que es poco probable que cualquier beneficio contra el cáncer de mama que se pueda descubrir en los analgésicos supere ese riesgo.

Referencias
Journal of Clinical Oncology, online 27 de agostodel 2012