lunes, 3 de septiembre de 2012

Asocian el sobrepeso con la recurrencia del cáncer mamario y la muerte.






Un nuevo estudio sugiere que, entre las mujeres que fueron tratadas por cáncer mamario, las que tienen más sobrepeso serían más propensas tener una recurrencia de la enfermedad y a morir por esa causa.

Eso podría ser porque ciertas hormonas asociadas con el peso corporal también potenciarían el crecimiento de los tumores con receptores de estrógeno positivos, que son los más comunes. Estos resultados aclaran el escenario después del diagnóstico, según opinó el autor principal, doctor Joseph Sparano, director asociado de oncología clínica del Centro para la Atención del Cáncer Montefiore Einstein, Bronx, Nueva York.

"La obesidad aumentó el riesgo de que el cáncer reapareciera y de morir, aun en las mujeres sanas al momento del diagnóstico, y a pesar de que habían recibido las mejores quimioterapias y terapias hormonales disponibles", indicó.

Los datos utilizados provienen de estudios financiados por el Instituto Nacional del Cáncer (NCI, por su nombre en inglés) sobre mujeres con cáncer mamario en estadio I, II y III que habían recibido el tratamiento tradicional con dosis farmacológicas ajustadas según el peso. Un tercio de las 5.000 mujeres tratadas tenía obesidad; otro tercio tenía sobrepeso. En los ocho años siguientes, una de cada cuatro mujeres tuvo una recurrencia de la enfermedad y 891 murieron (695 por cáncer mamario). 

El equipo de Sparano halló que las mujeres obesas eran un 40 por ciento más propensas a padecer una recurrencia del cáncer durante el estudio y un 69 por ciento más propensas a morir por el cáncer u otras causas que las participantes con peso normal. Aun entre las mujeres con sobrepeso se observó una tendencia general al aumento del riesgo de reaparición de la enfermedad o de morir, según publica el equipo en Cancer. 

La asociación fue especialmente sólida en las mujeres con tumores con receptores de estrógeno positivos, que son dos tercios de los cánceres mamarios detectados. Pero el peso no estuvo tan claramente asociado con la evolución de la enfermedad en las mujeres con otros tipos tumorales que no dependen del estrógeno para crecer.

¿Estrógeno, insulina o algo más?
Aunque el nuevo estudio no prueba que el sobrepeso y la grasa tengan un efecto directo en ciertos cánceres mamarios, Sparano lo consideró "biológicamente posible". 

"Existirían factores que alimentan el crecimiento de los tumores con receptores de estrógeno positivos", dijo, como el estrógeno. 

Las mujeres con grasa extra producen más estrógeno. Además, Sparano agregó que "los niveles de insulina son más altos en las pacientes obesas porque desarrollan resistencia a la insulina () la insulina puede estimular el crecimiento de las células tumorales mamarias". 

El doctor MassimoCristofanilli, jefe de oncología clínica del Centro de Oncología Fox Chase de Filadelfia, consideró posible que los fármacos antiestrógeno, como el tamoxifeno, no sean suficientes contra los niveles extra elevados de la hormona en las mujeres obesas. 

"Quizás las mujeres obesas necesitan un tratamiento más prolongado porque el riesgo de tener una recurrencia se mantiene en el tiempo", indicó Cristofanilli, que no participó del estudio. 

El NCI estima que a una de cada ocho mujeres estadounidenses se le diagnosticará cáncer mamario, pero los riesgos varían durante la vida de una mujer. Cristofanilli coincidió en los beneficios de adelgazar y dijo: "Nunca es demasiado tarde" para que las mujeres mejoren su salud con la dieta y otros cambios del estilo de vida, aun después de recibir un diagnóstico de cáncer.

Referencias
Cancer, online 27 de agosto del 2012

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