domingo, 3 de marzo de 2013

El cese del tabaquismo antes del tratamiento quirúrgico, en pacientes con cáncer, conlleva a tasa mayor de éxito en el resultado final del tratamiento.


Los pacientes con cáncer de pulmón y de cabeza y cuello que fumaban antes del tratamiento quirúrgico tienen más probabilidades de recaídas que los que han suspendido el hábito antes de la intervención quirúrgica, dicen investigadores del Moffitt Cancer Center. Descubrieron que se necesitan medidas para evitar la recaída del tabaquismo inmediatamente después del tratamiento quirúrgico a fin de ayudar a evitar las recaídas.

El estudio fue publicado en un número reciente de la revista Cancer.

«El tabaquismo de cigarrillos es causa de 30% de todas las muertes relacionadas con cáncer», dijo la autora para correspondencia del estudio Dra. Vani Nath Simmons, PhD, miembro asistente del Programa de Resultados en Salud y Conducta en Moffitt. «Las neoplasias malignas de la cabeza y el cuello así como del pulmón están muy vinculadas al consumo de tabaco. Muchos pacientes con estas neoplasias malignas intentan dejar de fumar cuando se les establece el diagnóstico. Sin embargo, se ha prestado poca atención al analizar cuánto éxito tienen los pacientes para dejar de fumar y qué es lo que pronostica quién probablemente reanudará el tabaquismo. Esto es muy preocupante para los pacientes con cáncer debido a que el tabaquismo persistente pueda estar relacionado con recidiva de cáncer, complicaciones del tratamiento del cáncer, segundos tumores primarios y calidad de vida más deficiente».

Según el coautor del estudio, Dr. Thomas H. Brandon, PhD, director del Programa de Investigación e Intervención sobre el Tabaco en Moffitt: «Sólo en algunos estudios se han analizado factores relacionados con la recaída del tabaquismo en pacientes con cáncer de la cabeza y el cuello o cáncer de pulmón, y esta información es necesaria para implantar medidas que eviten la recaída del tabaquismo en esta población»

El objetivo de este estudio es analizar las trayectorias del tabaquismo en pacientes con cáncer de pulmón y de cabeza y cuello durante 12 meses después del tratamiento quirúrgico y valorar los posibles factores pronósticos de recaídas del tabaquismo.

Los participantes en el estudio fueron incorporados de las clínicas Moffitt. Los pacientes habían dejado de fumar poco antes o inmediatamente después de la intervención quirúrgica. Se valoró la conducta relativa al tabaquismo a los 2, 4, 6 y 12 meses después de la intervención quirúrgica.

«Observamos que las tasas de recaídas variaban en grado significativo dependiendo de los antecedentes del tabaquismo antes de la intervención quirúrgica», explicó Simmons. «Sesenta por ciento de los pacientes que fumaban durante la semana previa a la intervención quirúrgica reanudaron el tabaquismo después, en comparación con una tasa de recaídas de 13% para los que habían dejado de fumar antes de la intervención quirúrgica».

Dadas las tasas de recaída significativamente más bajas en los pacientes que dejan de fumar antes del tratamiento quirúrgico, el cese del tabaquismo debiera fomentarse cuando se establece el diagnóstico, dijeron los investigadores. Puesto que casi todas las recaídas ocurrieron poco después de la intervención quirúrgica, señalan que es importante la ayuda para el cese del tabaquismo antes y después de la operación.

Los investigadores también descubrieron que factores como los grandes temores con respecto a la recidiva del cáncer, la mayor propensión a la depresión y menos confianza en su capacidad para dejar de fumar pronosticaban la recaída del tabaquismo.

«Los pacientes con cáncer están muy motivados para dejar de fumar, de manera que el establecer el diagnóstico de cáncer puede considerarse como un “momento de lección” en el cual aplicar medidas para el cese del tabaquismo y la prevención de las recaídas», dijo Brandon.

«Los pacientes con cáncer deben saber que nunca es demasiado tarde para dejar de fumar», dijo Simmons. «Desde luego, sería mejor si dejasen de fumar antes de presentar cáncer; pero con excepción de esto, debieran dejar de fumar lo más pronto después que se les establece el diagnóstico. Y con un poco de ayuda, no hay motivo para que no tengan éxito».

El financiamiento para este estudio fue proporcionado por la beca RO CA 126409 del National Cancer Institute y la Fundación Miles for Moffitt.

Bibliografía

Moffitt Cancer Center (2013, January 23). Smoking cessation more successful for cancer patients who quit before surgery. ScienceDaily. Obtenido el 29 de enero de 2013,

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